El coordinador local de Izquierda Unida, Carlos Villa Sánchez, ha diridigo la siguiente carta abierta al presidente de la Agrupación de Cofradías de Lucena, Ricardo Moreno Gómez:
"Sr. D. Ricardo Moreno Gómez:
Ha llegado a nuestro poder un correo electrónico que ha remitido a personas de su entorno y que en el día de ayer hizo público un noticiario local. Al tratarse de una reflexión que hace a título personal, vaya siempre por delante que me dirijo a Vd. y no a la asociación que representa.
Sr. Moreno, no nos duele la crítica, que la aceptamos, nos duele la forma (el exabrupto y el exceso pueden tener disculpas solo en el ámbito de lo privado, pero no cuando trascienden a lo público).
En su escrito de reflexión, tacha a los concejales de Izquierda Unida y cito textualmente sus palabras como “representantes de NADA, los que siempre intentan aplastar a la MAYORIA para que se imponga al parecer de la MINORIA”. Totalmente falso y nada más lejos de la realidad.
En su texto, hace una reflexión acerca de lo manifestado por uno de los ediles de Izquierda Unida en el pasado pleno del día 25 de mayo, donde nuestro grupo municipal presentó una moción proponiendo –entre otras- como medida para disminuir el déficit público “la eliminación de la casilla de asignación tributaria a la Iglesia católica de la declaración del IRPF, una anomalía del impuesto, ya que permite a un único colectivo la posibilidad de elegir el destino de parte de la recaudación. Con su supresión se incrementarían en 250 millones los ingresos de libre asignación. Si además se suprimiesen los sueldos para los profesores que imparten religión en centros escolares públicos (650 millones al año), ajustándose a las directrices de un Estado laico, se podrían mantener los 600 millones de la ayuda al desarrollo”.
En primer lugar, quiero que sepa que, en contra de lo que Vd. manifiesta, los concejales de Izquierda Unida son representantes legítimos de una parte de los ciudadanos de Lucena, no pocos, habiendo sido elegidos en una convocatoria electoral donde pueden participar todos los ciudadanos: las elecciones a representantes locales.
En segundo lugar, y aclarado este punto, parece como que quiera Vd. privar a los representantes legales de la ciudadanía, el poder presentar ante las instituciones aquellas propuestas que consideren oportunas porque no son de su parecer. Entiendo que podrá estar o no de acuerdo con las mismas, pero deberá aceptar que puedan ser presentadas, es la esencia de la democracia: “la participación, el debate, el consenso, la tolerancia, el respeto…”.
En tercer lugar, Izquierda Unida no está “en contra de la RELIGION CATOLICA” como manifiesta en su reflexión. Todo lo contrario, respetamos todas las manifestaciones religiosas siempre que entre sus valores estén aquellos por los que hemos luchado siempre: la libertad, la tolerancia, la justicia, la igualdad y la paz. No nos cabe la menor duda que la religión católica esta entre ellas. Pero aún más, para su conocimiento le diré que fueron las Redes Cristianas, conocidos como “cristianos de base” (también cristianos con mayúsculas) quienes participaron activamente en la fundación de Izquierda Unida. Y continúan participando.
Dicho lo anterior, permítame que le cite una reflexión que hace este grupo de cristianos acerca de la enseñanza de la religión en las escuelas públicas: “criticamos la postura de los obispos ante la enseñanza religiosa que se financia con fondos públicos y no sirve justamente para todos”. También sobre la opinión de este colectivo respecto de la asignación tributaria a la Iglesia Católica a través del IRPF: “es un fraude a la redistribución de la riqueza” o “es la única confesión religiosa de las que existen en el territorio español que no se autofinancia, y ello, a pesar de que en los Acuerdos suscritos con el Estado se comprometió a autofinanciarse en un periodo de cuatro años a partir de 1979 (recibió más de 6.800 millones de euros en 2009)”.
Por último, sí estamos con Vd. de acuerdo en una cosa, las minorías no pueden ni deben imponer a las mayorías. Pero le recuerdo que hay algo peor (que es lo que Vd. trata de ejercer) “la imposición” de las mayorías sobre las minorías. Por tanto, acatemos las decisiones de las mayorías, pero respetemos siempre las opiniones de las minorías. Lo contrario nos pudiera conducir al revanchismo en caso de cambio.
Nada más Sr. Moreno, solo pedirle que sea respetuoso con nuestras posiciones, no nos vea como un enemigo, y piense que nuestras propuestas en nada están alejadas de lo que puede pensar cualquier ciudadano con independencia de su creencia religiosa".
Lucena, 2 de junio de 2010
Fdo. Carlos Villa Sánchez