Las sociedades Las Lomas del Duque y la Dehesa del Duque, promotoras del proyecto de campo de golf de Lucena, han celebrado hoy junta general en la que los accionistas escucharon un informe de la Presidencia y otro texto sobre el estado general del proyecto y de análisis de escenarios futuros.
El consejo de administración de las sociedades ha hecho patente, en palabras del consejero delegado, Aurelio García, “el hartazgo” y el “cansancio” que sienten por una tramitación “tremendamente larga” iniciada en 2001 para un proyecto que no termina de ver la luz al final del tunel.
Dos fueron los caminos a seguir planteados esta mañana a la junta general:
1) Renunciar al proyecto y liquidarlo definitivamente
2) La opción elegida por unanimidad de los accionistas, efectuar una liquidación ordenadamente, sin desprenderse de ninguno de los activos necesarios para materializar el proyecto pero sí disminuir gastos vendiendo la finca Caño Gordo, de 60 hectáreas y dedicada ahora a viñedo, a fin de liquidar los créditos pendientes con Cajasur, junto a la reducción de la plantilla laboral de las dos sociedades. Con estas medidas, el proyecto quedaría congelado hasta junio de 2010, fecha en que de nuevo reunida la junta general, se decidiría si se continúa adelante o si la iniciativa queda cancelada sin más dilación. Todo dependerá de si dentro de cinco meses la tramitación burocrática permite desbloquear el proyecto y de si el recurso contencioso-administrativo planteado por los promotores del campo de golf se falla a su favor, algo en lo que están muy esperanzados porque este recurso está “muy bien armado” según los expertos, indicó Aurelio García.
El presidente del consejo de administración, Miguel Cuenca Valdivia, reconoció que en los accionistas hay “mucha tensión porque la gente está muy quemada” tras nueve años de retrasos y trámites, si bien mantienen su apoyo unánime al consejo. Cuenca agregó que “políticamente se nos dan buenas palabras y nos dicen que adaptemos el proyecto” al decreto regulador relativo a los campos de golf, “y en eso estamos”. El presidente explicó que desde la Junta consideran al campo de golf y su área residencial como un núcleo de población distinto a Lucena y les exigen construir un colegio y otro tipo de infraestructuras que “creemos que no hacen falta”.
En este sentido, Aurelio García señaló que la tramitación del proyecto de campo de golf tiene dos niveles, el político, donde cuenta con un “respaldo absoluto”, y el administrativo, referido al desarrollo de dicho decreto, ahora enmarcado en los planes subrregionales. Sin embargo, una posible reforma del decreto que está barajándose para sacarlo de ese ámbito podría agilizar los trámites, “pero es que no nos fiamos ya”, apuntó García, quien descartó la posibilidad de que los accionistas lleven a cabo movilizaciones de apoyo al proyecto porque no consideran que sea lo más adecuado.
El secretario del consejo, Manuel Servián, manifestó por su parte que “no tenemos interlocutores válidos (en la Junta) pero sí apoyos totales” y que el proyecto supone desde el punto de vista turístico “una plataforma de proyección internacional para Andalucía” aunque después de nueve años de singladura administrativa admite que “no tenemos más fuelle”.