Nuevas Generaciones de Lucena ha hecho públicas hoy las quejas del colectivo de solicitantes y adjudicatarios de las casetas de la Ferial Real de Nuestra Señora del Valle, quienes denuncian que, en plena crisis económica, la delegación municipal de Fiestas les ha subido un 40% los precios de alquiler de las casetas, además de añadirles una fianza que antes no existía y exigirles que lo paguen todo en julio, dos meses antes de la Feria.
El presidente local de Nuevas Generaciones, Francisco Jesús Barbancho Espada, junto al secretario general provincial de esta organización, Carlos Ramírez, y representantes del colectivo de caseteros de la Feria del Valle, han manifestado esta mañana la indignación y el estupor de los solicitantes y adjudicatarios de casetas del evento ferial ante las condiciones leoninas que el Consitorio lucentino ha impuesto este año para el alquiler de módulos o casetas en el recinto ferial.
Barbancho indicó que las tasas que la concejalía de Fiestas pretende cobrar a los interesados en montar casetas en la Feria del Valle son “abusivas, a todas luces un exceso”, pues en 2009 se sitúan, en concepto de alquiler, montaje y desmontaje de la carpa, en 2.100 euros, un 40% más que en 2008. A esta cifra hay que añadir un nuevo pago, inexistente en años anteriores, de 700 euros de fianza, más 200 euros por enganche de luz y agua, enganche que no se produce hasta el día que comienza la feria, por lo que aparte los caseteros han de alquilar por su cuenta grupos electrógenos para en las jornadas previas poder trabajar en la adecuación y decoración de la caseta.
Independientemente de estas cantidades, luego abonan 50 céntimos por metro cuadrado ocupado y día por ocupación de suelo público, teniendo este año todas las casetas las medidas de 8 de ancho por 20 de largo, más los gastos de personal, consumo eléctrico, seguridad, limpieza etc propios de cada caseta.
Francisco Jesús Barbancho criticó además las condiciones de pago anticipado impuestas por el Ayuntamiento de Lucena, ya que Fiestas exige que los citados 2.100 euros, más los 700 de fianza y los 200 de enganches, total 3.000, sean ingresados en una cuenta bancaria municipal a primeros de julio, dos meses antes de la feria, cuando hasta diciembre de 2009 o enero de 2010 el Ayuntamiento no pagará el alquiler de la infraestructura de las casetas a las empresas que se lo suministran. Y en cuanto a la fianza de 700 euros, el gobierno municipal no la devolverá a los caseteros hasta febrero de 2010, según lo estipulado en las bases para la concesión de módulos. Así durante seis meses o más el Consistorio dispone de un dinero en su saldo bancario que no le pertenece.
Nuevas Generaciones estima que las pretensiones económicas del Ayuntamiento hacia los caseteros son desmedidas y dificultan que puedan rentabilizar mínimamente su inversión, sobre todo teniendo en cuenta el actual contexto de crisis económica, por lo que pide a la concejala de Fiestas, María del Carmen Aguilera, que reconsidere las nuevas condiciones y reduzca los costes a las casetas, dejándolos en “lo estrictamente necesario mientras dure la crisis”. Y es que, según informó Antonio Montilla, del colectivo de caseteros, según los presupuestos que ellos han consultado con distintas empresas especializadas en alquiler de casetas, las cifras que éstas suelen cobrar por montaje, desmontaje y alquiler de carpas oscilan entre los 900 y los 1.100 euros, según los casos, muy por debajo de los 2.100 que el Ayuntamiento intenta cobrar a los caseteros.
Desde Nuevas Generaciones también se demanda a Aguilera que permita el pago fraccionado de todas las tasas, con un anticipo y el resto durante la feria o al término de la misma.
Por su parte, Antonio Montilla agregó que, con las tasas antes mencionadas y demás gastos, cada caseta requiere antes de abrir sus puertas una inversión de al menos 6.000 euros, y que mientras en 2008 hubo 18 casetas, 12 de comida y 6 de baile, en total en 2009 sólo ha habido 13 solicitudes, de las que como mínimo 4 piensan retirarse si el Consistorio no atiende a sus peticiones, con lo que la Feria del Valle tendría, en el mejor de los casos, la mitad de casetas que hace un año.
En cuanto al calendario de la feria, del miércoles 9 al sábado 12 de septiembre, el presidente local de Nuevas Generaciones señaló que su organización no entra ni sale al respecto, porque estas fechas se deben a un informe que contó con el apoyo de los feriantes. Respecto a si el gobierno municipal autorizará o no que haya botellón en el recinto ferial, Barbancho explicó que precisamente hay un botellódromo habilitado junto al recinto, lo que facilitaría esta práctica, aunque en otros municipios donde sus botellódromos están ubicados en los recintos feriales optan por trasladarlos a otros lugares cuando se celebran ferias.
En este sentido, Antonio Montilla criticó a la concejala Aguilera, pues, dijo, el año pasado prometió a los caseteros antes de la feria que no se consentiría el botellón y después no cumplió su promesa.
Por otro lado, según ha podido saber Lucenadigital.com, el año pasado el Ayuntamiento no autorizó la instalación de aspersores en las casetas para mitigar el calor alegando cuestiones de sanidad, aunque la Feria de la Tapa inaugurada ayer sí cuenta con un sistema de aspersores.