Por cuarto año consecutivo, el Centro de Orientación Familiar (COF) Juan Pablo II ha organizado una Ofrenda de Alimentos a las Familias Necesitadas, cuyo objetivo es lograr dinero, alimentos y productos de primera necesidad que las Cáritas Parroquiales de Lucena (Santiago, San Mateo, Santo Domingo y El Carmen) distribuirán entre las familias y personas necesitadas de nuestra ciudad.
La campaña de dicha Ofrenda de Alimentos ya ha comenzado y culminará el jueves 15 de diciembre en el Telemaratón que el COF y Videoluc Televisión llevarán a cabo a partir de las 18:00 horas en los estudios de la televisión local en El Coso.
Los responsables del Centro de Orientación Familiar Juan Pablo II han presentado esta mañana la iniciativa. El subdirector de la entidad, Juan Ángel Huertas agradeció a las empresas, colectivos, asociaciones, familias, medios de comunicación y ciudadanos de Lucena su colaboración en la anterior edición de la Ofrenda, en diciembre de 2010, la cual permitió que ninguna familia necesitada tuviese dificultades para alimentarse en Navidad ni en las fechas posteriores.
Huertas indicó que “la crisis se profundiza en España y en Lucena”, con el aumento del paro, por lo que el COF tiene “la necesidad y la obligación” de organizar de nuevo esta campaña solidaria.
Las Cáritas Parroquiales necesitan tanto donativos económicos, para atender casos de impago de luz, agua, butano o alquiler o para adquirir medicinas, como alimentos, en especial legumbres, leche, azúcar, conservas, alimentos infantiles y productos de limpieza. Las Cáritas disponen de pasta y arroz en cantidad suficiente porque les provee de ellos el Banco de Alimentos.
El coordinador de la campaña, Pedro Arroyo, señaló que se visitará en los próximos días a todas las empresas y comercios de la localidad para recabar su apoyo y les agradeció de antemano su colaboración pese a las dificultades que también atraviesan por la crisis, dándose también la fatal circunstancia de que empresas que en los otros tres años en los que se organizó la Ofrenda cooperaron con la misma ya ni siquiera existen, explicó Pedro Arroyo.
En nombre de Cáritas Parroquial de Santo Domingo, su representante Araceli Morales detalló que atienden cada quince días a unas 1.200 personas de nacionalidad rumana y búlgara, más a un creciente número de familias lucentinas de la feligresía de esta parroquia, tan creciente que aumenta en seis o siete familias en cada quincena.
Por su parte, Teresa Pérez, de Cáritas Parroquial de Santiago, comunicó que allí se atienden a otras 1.200 personas, de nacionalidad marroquí, más a otro nutrido grupo de familias lucentinas adscritas a dicha parroquia. Pérez comentó que muchas personas de Lucena están pasando verdaderas calamidades, pero no acuden a Cáritas porque sienten vergüenza de tener que estar durante horas guardando cola en la calle hasta que pueden ser atendidas.
Por esta razón, desde hace dos meses, Cáritas Parroquial de Santiago está realizando un esfuerzo para llevar a casa de estas personas la comida que necesitan y evitarles que tengan que aguardar en la cola. En estos casos, el apoyo que puedan prestar a esas personas y familias necesitadas es más directo, porque no sólo necesitan alimentos, sino apoyo moral, un gesto, o una sonrisa que les anime, según manifestó Teresa Pérez.
En total, Cáritas atiende en Lucena a unas 5.000 personas.