La polémica surgida por la subida de la tasa de basura en un 40% ha motivado hoy una comparecencia ante los medios de comunicación de la concejala de Medio Ambiente, María del Mar Morales, y del gerente de la empresa pública Epremasa, dependiente de la Diputación de Córdoba, Blas Molina.
Ambos responsables han tratado de explicar a la ciudadanía las causas del notable incremento del recibo de la basura. En primer lugar, frente a la tesis oficial esgrimida hasta la fecha de que la subida serviría para financiar en parte el soterramiento de contenedores
(ampliar información pulsando aquí) Morales ha negado esta mañana que la subida de la tasa se debiera a la necesidad de financiar el soterramiento de los contenedores de residuos sólidos urbanos. El criticado aumento se debe, según Morales, a la nueva modalidad de servicios prestados por Epremasa a la que el Ayuntamiento de Lucena decidió acogerse, que supone una ampliación y mejora de los mismos, así como a la subida generalizada de la tasa en toda la provincia propuesta por Epremasa y aprobada por la Diputación Provincial de Córdoba.
Morales añadió que la citada nueva modalidad implica una subida de la tasa, que se habría producido con o sin soterramiento de contenedores, junto a mejoras en el tratamiento de residios, reposición de contenedores, recogida de cartones, o tratamiento de enseres, entre otras actuaciones.
La edil de Medio Ambiente indicó que a finales de este mes de abril el Ayuntamiento tendrá ultimada una línea de subvenciones o bonificaciones para el pago de esta tasa dirigida a las rentas más bajas, independiente de la línea de bonificaciones de Empresa cuyo plazo de solicitud concluyó el 31 de marzo. Morales insistió en que la subida de la tasa no es competencia del Ayuntamiento lucentino, sino de Epremasa.
Y el gerente de Empremasa, Blas Molina, señaló por su parte en los últimos años la subida del recibo ha sido mínima, pero que los condicionantes ambientales que la ley exige, con especial incidencia en empresas del tipo de Empremasa, encarecen el coste de los servicios y exigen mayores inversiones en procesos técnicos. “No debemos ocultarle la verdad al ciudadano”, apuntó el gerente. Según Molina, los precios de las tasas deben cubrir lo que cuestan los servicios y en los últimos ejercicios esto no ha sido así, comentó Molina, puesto que la Diputación no ha aceptado incrementar las tasas de la basura en la cuantía sugerida desde Epremasa. Si no se aumentan los precios, se produce un desfase presupuestario y el aumento del coste lo tienen que asumir las administraciones reduciendo otras partidas celebrando por ejemplo “menos actos culturales”, argumentó Molina.
Según Blas Molina, este año en Lucena se han sumado la subida general para toda la provincia y la subida específica para el municipio al haber cambiado de modalidad para mejorar las prestaciones que recibe de Epremasa. Esa subida general que también ha afectado a Lucena es del 9%, IVA aparte, y para 2011 y 2012 la tasa crecerá en toda la provincia un 9% cada año, incrementos a los que habrá que aplicar un IVA no del 7% como ocurrirá hasta junio de 2010, sino de un 8%, precisó Molina, por la subida de este impuesto aprobada por el Gobierno.
La nueva modalidad conveniada entre Epremasa y el Ayuntamiento de Lucena se concreta en el soterramiento de contenedores amarillos, mejora en la reposición de contenedores, limpieza y desinfección de estos y en un nuevo camión para lavado de contenedores que fue presentado en Lucena y también presta servicio en otras localidades.
Blas Molina afirmó esta mañana que los servicios de Empresa en Lucena superan en calidad la media provincial pero el precio de su tasa se sitúa entre un 10 y un 15% menos que la media en la provincia. Molina especificó que, sin IVA, el recibo en Lucena se ha cifrado en 2010 en 104 euros, y se elevará a 109 en 2011 y a 116 en 2012.