Las dos históricas palmeras del claustro de la residencia de San Juan de Dios fueron taladas la semana pasada.
La concejala de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Lucena, Elvira Delgado, indicó hoy que se enteró de esta circunstancia la semana pasada, una vez taladas las palmeras.
Según la edil, estos árboles son competencia de la Junta de Andalucía a través de la Fundación Benéfico Asistencial (FBA) San Juan de Dios y San Rafael, responsable de la residencia de mayores y del inmueble en que se ubica, el antiguo hospital que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios tuvo en Lucena.
Al ser competencia de la Fundación, si ésta ha decidido su eliminación no tiene que consultar al Consistorio, apuntó la concejala. O al menos no ha consultado o comunicado nada al respecto a la delegación municipal de Parques y Jardines, según explica Delgado, quien para más información remitió a este periódico al alcalde José Luis Bergillos como patrón de la Fundación en representación del Ayuntamiento lucentino.
Por su parte, el alcalde Bergillos apuntó que no tenía conocimiento de lo ocurrido la semana pasada, pues la gestión del lugar corresponde a la gerencia de la Fundación, a la que nos remitió.
Bergillos sí comentó que hace algún tiempo la Fundación planteó al Ayuntamiento talar las palmeras porque estorbaban para colocar unos toldos que mitigaran el calor a los residentes en verano. Entonces, la institución consistorial se negó a talar las palmeras. “Dijimos que no” a la tala, precisa el alcalde.
Según el primer edil, la Fundación tenía un proyecto presentado a la Consejería de Cultura para recuperar las columnas erosionadas del patio e instalar los toldos de acuerdo a las palmeras, pero el crecimiento de las palmeras las convertían en un obstáculo. El alcalde señala que su obligación como patrono es velar por el bienestar de los residentes y la conservación del edificio, máxime teniendo en cuenta que la Fundación San Juan de Dios y el Consistorio andan mal de recursos económicos.
Desde la Fundación Benéfico Asistencial, la directora de la residencia de San Juan de Dios, Francisca Pérez, comunicó esta mañana que la tala ha sido autorizada por la delegación provincial de la Consejería de Cultura.
Pérez manifestó que en 2008, la anterior directora del centro se puso en contacto con Cultura para restaurar las columnas del claustro del que fuera hospital de la orden juandediana, declarado bien histórico cultural.
Así, la Fundación presentó un proyecto a Cultura para recuperar las columnas y eliminar las palmeras, debido a que las palomas que anidan en las palmeras dañaban las columnas picoteando en las juntas de sus sillares y ensuciaban con sus excrementos el patio y los toldos existentes. Además, continúa Francisca Pérez, el crecimiento de las palmeras y de sus hojas superaba la cornisa del edificio, desencajando las guías de los toldos y obstaculizando el cableado para desplegarlos y plegarlos. La directora añade que las raíces de las palmeras venían provocando frecuentes atascos de los desagües.
Los toldos, dijo hoy Pérez, son necesarios para aliviar el calor a los residentes y que con ello puedan disfrutar del patio como lugar de ocio. También se pretende reemplazar las palmeras por limoneros.
El 18 de febrero de 2011, una resolución de la Consejería de Cultura autorizó el proyecto básico de restauración de las columnas, si bien denegó el permiso para talar las palmeras, decisión esta última sujeta a que la Fundación presentara las alegaciones oportunas que justificasen la necesidad de su tala.
La Fundación presentó dichas alegaciones, con documentación y fotografías sobre los daños que las palmeras causaban, y con fecha 14 de marzo de 2011, Cultura dio su visto bueno definitivo al proyecto básico restauración de las columnas estimando las alegaciones y autorizando la tala.
Según la directora, el problema de la erosión provocada por las palomas en San Juan de Dios no terminará con la tala de las palmeras, pues estas aves pueden seguir afectando al inmueble a consecuencia entre otros factores del cierre del palomar que había en Lucena, o de la cercanía de la Plaza de la Calzada donde hay personas que alimentan a las palomas, pero considera que sí se aliviará el problema tras la eliminación del principal foco donde anidaban en el claustro.
La tala se produjo el pasado jueves 31 de marzo. Francisca Pérez señala que ese día se impidió la entrada de visitantes al centro mientras duraron los trabajos de tala por motivos de seguridad, dado que los operarios utilizaban la puerta principal de la residencia para acometer su labor, y no para ocultar la tala.
La directora de San Juan de Dios afirma que la concejal de Servicios Sociales, María del Carmen Aguilera, estaba informada del problema de las palmeras, y que la Fundación estaba dispuesta a regalarlas al Ayuntamiento de Lucena o a quien las quisiera siempre y cuando pagase los portes. Pérez señala que la edil Aguilera visitó hace pocas fechas el claustro acompañada de un conocido empresario lucentino interesado en quedarse con las palmeras, aunque finalmente tal posibilidad no prosperó.
Francisca Pérez agrega que la delegación municipal de Medio Ambiente dispone de parte de la documentación sobre este asunto desde el viernes 1 de abril, y que con anterioridad a la tala se avisó a la concejala de Servicios Sociales María del Carmen Aguilera por si el personal de Serviman, que se encontraba trabajando en la Plaza de la Calzada, podía talar las palmeras, para así ahorrar gastos a la Fundación evitando tener que contratar a taladores.
Según la directora, Aguilera se comprometió a efectuar la gestión, pero después se descartó que Serviman acometiera la tala por motivos de seguridad. Las palmeras fueron taladas el jueves 31 de marzo por personal contratado por la Fundación, ya que esta semana iba a comenzar la instalación de los nuevos toldos, que efectivamente se está llevando a cabo.
En total, el proyecto básico de restauración de las columnas y retirada de las palmeras está presupuestado en más de 11.000 euros, sufragados íntegramente con cargo a la Fundación Benéfico Asistencial San Juan de Dios y San Rafael.