El concejal de Izquierda Unida Miguel Villa ha preguntado al equipo de gobierno si el Ayuntamiento de Lucena puede personarse como acreedor para ejecutar el aval de 480.000 euros a favor del Consistorio comprometido por el grupo hotelero Prestige como mejora en su oferta de licitación de la parcela municipal en el Parque Empresarial Príncipe Felipe donde edificó el Hotel Prestige Lucena, cerrado desde mayo.
El alcalde José Luis Bergillos contestó que tanto el Ayuntamiento como los propietarios del grupo Prestige, e incluso alguna entidad bancaria, están buscando una cadena hotelera que quiera hacerse cargo del hotel. En ese caso, el Consistorio haría valer las pernoctaciones ofrecidas en su día por Prestige y avaladas en caso de incumplimiento por 480.000 euros depositados en una cuenta municipal en el Banco Popular si no se ejecutaban en un plazo de cinco años.
Si al contrario resultase que ninguna firma del sector hotelero se interesa por el Prestige Lucena, se encargará un informe jurídico para proceder a ejecutar el aval, señaló Bergillos. En otro momento del pleno, la Interventora municipal explicó que aún no ha concluido el plazo de cinco años para que el Consistorio haga uso de las pernoctaciones que le corresponden, y que en la documentación disponible tampoco se explicita cuándo comienza ese plazo de cinco años, precisó, aparte de que no se sabe si el hotel reabrirá sus puertas con otra cadena y la institución municipal podrá hacer uso de las pernoctaciones pactadas.
El edil de Urbanismo, Francisco Algar, advirtió de que “no hay certeza de que podamos ejecutar el aval” que en todo caso el Ayuntamiento de Lucena no devolverá al margen de que el grupo Prestige pudiera verse inmerso en un concurso de acreedores.
El portavoz popular Manuel Gutiérrez señaló que no se trataba de la reapertura del hotel, sino de un tema distinto, la ejecución de un aval de 480.000 euros al que habría que deducir el importe del centenar de pernoctaciones que sí ha hecho el Ayuntamiento antes del cierre del hotel. Gutiérrez lamentó que el equipo de gobierno lleve meses y meses repitiendo que se está estudiando el asunto.