IU ha preguntado al alcalde Bergillos el porqué del retraso de las obras de la parte social del centro sociosanitario de Lucena, toda vez que la Fundación San Juan de Dios y San Rafael, titular de esa parte del centro, ya ha conveniado con la firma Vitalia la construcción del mismo a cambio de cederle la gestión durante 75 años a este grupo especializado en residencias de la tercera edad.
El regidor respondió que los terrenos de la parte social ya los puede ocupar el Ayuntamiento, si bien es necesario ponerlos a nombre del Consistorio en el Registro de la Propiedad como paso previo a cederlos a la Fundación. Para proceder a registrarlos era necesario que no hubiera alegaciones por parte de los propietarios expropiados, y todas han alegado menos uno. Y hasta septiembre la Comisión Provincial de Valoración no resolverá dichas alegaciones. Cuando lo haga, y en sentido favorable para el Ayuntamiento, entonces se pondrán poner bajo titularidad municipal.
Discrepó de las afirmaciones del alcalde el portavoz popular Manuel Gutiérrez, para quien cuando la delegada provincial de Salud María Isabel Baena se reunió con Bergillos, Gutiérrez e IU en Córdoba, dejó muy claro que las obras de la parte social podían comenzar de inmediato “poniendo ladrillos y haciendo agujeros” según palabras textuales de Baena recordadas en el pleno por Gutiérrez, porque la cesión de esos terrenos a la Fundación llevaba un camino muy distinto a la cesión de la parcela para la parte sanitaria que debía recibir la Consejería de Salud.
Bergillos repitió que hasta septiembre la Comisión Provincial de Valoración no resolverá las alegaciones presentadas por los propietarios de los terrenos que albergarán la parte social y que en la reunión con la delegada de Salud sólo se habló de los terrenos para la parte sanitaria, no la social. Y sobre la parte social, Bergillos justificó también el retraso de las obras porque la empresa Vitalia había pedido gestionar el centro 75 años, no 50 como se pensó inicialmente, y que para cederlos por 75 años era imprescindible que el Ayuntamiento tuviera los terrenos a su nombre.
Manuel Gutiérrez manifestó su disconformidad con la respuesta del alcalde, insistiendo en que María Isabel Baena dijo en la mencionada reunión que las obras de la parte social podían acometerse de inmediato porque su cesión se llevaba a cabo mediante una figura jurídica distinta, y que cuando se produjo la reunión ya estaba resuelta la concesión a Vitalia para la parte social.
Bergillos proclamó que no es que esté más interesado que nadie en la construcción del centro sociosanitario, pero que “yo me juego mucho en el sociosanitario” porque “fue una reivindicación que aprobamos en pleno” y para “seguir mi carrera política eso tiene que estar resuelto”. Gutiérrez replicó a Bergillos que si no se hace el sociosanitario, los primeros perjudicados serán los lucentinos, no el alcalde y su carrera política.