La sesión plenaria de diciembre estuvo protagonizada, más que por los presupuestos municipales de 2012 que, en principio, figuraban como el punto más destacado del orden del día, por el enfrentamiento entre el PP y el primer teniente de alcalde por IU Miguel Villa, que provocó que hasta en dos ocasiones los populares abandonaran el salón de plenos.
El primer plantón de los ediles del PP tuvo lugar cuando, en el debate presupuestario, Miguel Villa iba a tomar la palabra como portavoz del grupo municipal de IU, momento en que los concejales populares abandonaron el salón de plenos en protesta por la acumulación de intervenciones por parte del cogobierno, ante lo cual Villa señaló que la actitud de los populares demuestra su “talante democrático” y agregó que la voz de los votantes del Partido Popular no se había podido escuchar en el pleno por la espantada de los concejales populares.
Posteriormente, tras la reincorporación del grupo popular a sus asientos y reanudado el debate presupuestario, la edil del PP María de la O Redondo señaló que la reducción del gasto en sueldos del alcalde y de los concejales liberados pregonada por el cogobierno se debe a la disminución del número de liberados y no a una reducción real de dichos sueldos.
Miguel Villa replicó a esto que el incremento de las indemnizaciones que cobran todos los ediles de la Corporación por asistencia a comisiones u órganos colegiados se aprobó a propuesta de los populares para “equilibrar los ingresos del PP”, partido al que Villa acusó de no haber formulado ninguna propuesta a los presupuestos del año que viene.
En cuanto a los salarios que perciben el alcalde Pérez y los cuatro concejales liberados (el propio Villa, José Cantizani Bujalance, Manuel Lara Cantizani y María del Mar Morales), Miguel Villa argumentó que se trata de las mismas cantidades aprobadas en 2007, luego congeladas en 2008 y 2009 y, en 2010 por decreto del Gobierno central, rebajadas en un 7% para los ediles liberados y en un 9% para el alcalde.
En nombre del Partido Popular, Manuel Gutiérrez manifestó que no se trata de lo que se rebajaron o congelaron antes los sueldos, sino de disminuirlos ahora, y recordó a Miguel Villa que hace un año, en el debate de los presupuestos municipales de 2011, fue Izquierda Unida la que abandonó el pleno “por las circunstancias que fueran”.
Gutiérrez propuso como aportaciones del PP al presupuesto municipal recortes del 50% en distintas partidas para destinar el dinero que se ahorre a empleo. Propuso también la creación de un comedor social y dotar con 500.000 euros a una partida para contratar por cuatro meses a parados de larga duración. Gutiérrez reprochó al cogobierno que en el texto final de su pacto eliminara el plan de empleo local que los socialistas llevaban en su programa de las elecciones municipales de mayo.
El edil de Hacienda, José Cantizani, manifestó que “ya es tarde” para hacer propuestas y Miguel Villa añadió que la actitud del PP es “claramente irresponsable”. A continuación, Villa dijo que su sueldo neto como concejal liberado es de 2.560 euros mensuales, aunque no recordaba bien el pico de 60 euros, y retó a Manuel Gutiérrez a que hiciese pública la cantidad que cobra sumando su sueldo de vicepresidente tercero de la Diputación y las indemnizaciones que percibe como concejal en Lucena.
La edil popular María de la O Redondo aconsejó a Villa que “respire profundamente cuando pille un rebote” y sugirió hacer un receso en el pleno para consensuar con el cogobierno las propuestas del PP para los presupuestos como se hizo en el pleno de noviembre para aprobar los planes provinciales.
Respecto a la respiración, Villa contestó que es asmático, de lo que dio fe el alcalde Pérez explicando que “lo certifico, alguna vez lo he notado yo”. Seguidamente, Gutiérrez se dispuso a responder al reto de Villa pero las protestas de la bancada del PSOE e IU, por lo largo que estaba resultando el debate, hicieron que el popular dejara para otro momento de la sesión su respuesta.
Luego, en el punto referido a las retribuciones de los miembros de la Corporación para 2012, el concejal del PP Julián Ranchal indicó que los sueldos del alcalde y de los cuatro liberados resultan “abusivos en estos tiempos”.
Ranchal explicó que el alcalde Juan Pérez cobra 55.000 euros brutos anuales de salario más, como mínimo, 4.700 euros por asistencia a órganos colegiados y a consejos de administración de empresas municipales.
Por los mismos conceptos y en cantidades igualmente en bruto, prosiguió Ranchal, Miguel Villa percibe 48.000 euros al año, más 6.000 mínimos extra por asistencia. José Cantizani Bujalance cobra también 48.000 euros anuales y 4.400 como mínimo por asistencias. Manuel Lara Cantizani cobra 45.000 euros y 4.500 por asistir a órganos y consejos, y María del Mar Morales ingresa 45.000 euros al año y 2.500 por asistencias.
El concejal de Hacienda, José Cantizani, defendió estos sueldos alegando el mismo argumento de Villa, de que están congelados desde 2007 y se rebajaron en 2010, y agregó que son salarios justificados porque un concejal liberado está “esclavizado” desde primera hora de la mañana en el Ayuntamiento de Lucena.
Según Cantizani, la crítica del PP a los sueldos de los liberados es “pura demagogia” y que si él estuviera en su puesto de profesor de Secundaria habría “muy poca diferencia entre este dinero bruto y lo que percibimos en el instituto”.
Cantizani Bujalance apuntó que hay funcionarios municipales que ganan más que el alcalde, entre ellos los que critican los sueldos del cogobierno pero con “una diferencia de responsabilidad” respecto a los políticos.
Intervino a continuación Miguel Villa, afirmando que “no me parece abusivo” el volumen de retribuciones de los liberados, pero que sí encuentra “abusivo el de ustedes para lo que trabajan”, porque los liberados “trabajamos sin horario” y hay una “diferencia abismal” entre las horas que dedican al Ayuntamiento y las que dedican los concejales de la oposición. Estos comentarios provocaron la indignación del PP, que calificó de “falta de respeto” la actitud de Villa, por lo que los concejales populares abandonaron por segunda vez el salón de plenos y no regresaron hasta que finalizó la sesión plenaria.