Partido Socialista e Izquierda Unida, las dos formaciones políticas que integran el cogobierno municipal de Lucena, han salido esta mañana al paso de las críticas del PP a raíz del rifirrafe ocurrido en el pleno de la semana pasada, cuando el enfrentamiento de los populares con el cogobierno y en especial con el portavoz de IU Miguel Villa ocasionó que abandonarán en dos ocasiones el salón de plenos.
El alcalde de Lucena, Juan Pérez, indicó al respecto que al PP, como fuerza en la oposición, le asiste el derecho legítimo y la obligación de juzgar y fiscalizar la labora del equipo de gobierno bipartito, si bien este equipo se dedica a gobernar Lucena, según las funciones que la legislación le otorga para dirigir los asuntos públicos de la ciudad, pero sin que esto suponga “sumisión” de la oposición.
Juan Pérez explicó que los dos grupos del cogobierno se reúnen al menos una vez por semana para dialogar, debatir y hacer una puesta en común de las cuestiones relativas al gobierno de la ciudad, buscando siempre el consenso y sin que “jamás” se imponga “la opinión de uno sobre los demás” y bajo la premisa de la “entrega absoluta y el espíritu pleno al servicio de Lucena”. En el equipo de gobierno reina la “unidad”, “a fe que lo estamos consiguiendo”, agregó el alcalde.
En dichas reuniones se tiene en cuenta además la opinión y aportaciones de los asesores de ambos grupos municipales y de los representantes de la Alcaldía en Jauja y Las Navas del Selpillar, dijo el primer edil.
Pérez recordó al PP que el funcionamiento de las sesiones plenarias y los turnos de intervención de los grupos políticos están regulados a nivel estatal por un real decreto, del que él como alcalde hizo aplicación en el pleno de diciembre velando por el cumplimiento de la normativa vigente que permite la participación en el debate de todos los grupos con representación municipal, con independencia de su número de concejales o de si son gobierno o están en la oposición.
La normativa estatal también faculta al alcalde, según comentó Juan Pérez, a llamar al orden al concejal que, en el transcurso de una sesión plenaria, profiera hacia otros grupos o compañeros de Corporación, “palabras inadecuadas” que puedan ser consideradas ofensivas pero, matizó el regidor, determinar qué palabras son o no ofensivas “es difícil de precisar, máxime si cuando lo que se quiere es expresar una opinión”, afirmó.
El alcalde puso como ejemplo de ello la expresión de “sueldos abusivos” que utilizó el PP para referirse a lo que cobran Pérez y los cuatro concejales liberados del equipo de gobierno, expresión que luego, cuando fue empleada por Miguel Villa refiriéndose a que consideraba abusivos los sueldos que cobran los concejales del PP “por no hacer nada”, resultó molesta a los ediles populares y provocaron su segunda y definitiva marcha del salón de plenos la semana pasada.
Juan Pérez sostuvo que como presidente de la Corporación municipal procura ser “cortés y razonable” con todas las manifestaciones de los grupos políticos en las sesiones plenarias y no favorecer ningún indicio de crispación que pudiera producirse, por lo que pidió a los grupos que “valoren” lo que piensan decir en los plenos antes de decirlo para evitar momentos o situaciones de tensión o crispación.
Por último, Juan Pérez hizo un llamamiento al PP “para trabajar por y para Lucena” con independencia de que en los plenos cada partido político defienda el sentido de su voto en cada punto del orden del día según los criterios y argumentos que estime convenientes. Ese llamamiento a la unidad de las fuerzas políticas lucentinas es muy importante, según Pérez, en los actuales “momentos difíciles”, en los que han de adoptarse “decisiones complejas” propiciando el debate, la elaboración de alternativas y la aportación de las ideas y propuesta de todos los grupos políticos, “cada uno desde sus planteamientos” y para “favorecer a Lucena”.
Por su parte, el primer teniente de alcalde y portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida, Miguel Villa, negó que IU imponga al equipo de gobierno “absolutamente nada”, al contrario de lo que afirma el PP, y negó también que IU o el propio Villa hayan insultado a ningún concejal del PP, sino que se han limitado a “vertir una opinión” causada o provocada “por otra opinión” del PP sobre los “sueldos abusivos” que cobran el alcalde y los ediles liberados.
Según Miguel Villa, el rechazo del PP a escuchar a Izquierda Unida en el pleno de la semana pasada es una actitud “inapropiada” y “antidemocrática” que se debe a juicio de Villa a la “frustración no superada del PP por no haber obtenido la Alcaldía”, ante lo cual Villa pide al PP que “supere el duelo”.
Miguel Villa criticó la obcecación del PP en negar a IU su derecho a intervenir en el pleno de diciembre, incluso cuando el portavoz socialista, Manuel Lara Cantizani, se ofreció a no hacer uso de su turno de palabra para cedérselo a IU, posibilidad igualmente rechazada por el Partido Popular.
Miguel Villa reconoció que su forma de intervenir en los plenos cuando se dirige a la ciudadanía en “actitud impetuosa” debe llevarle a la reflexión para “mantener la calma”, y reprochó a Manuel Gutiérrez no haber aceptado el reto que le lanzó de que hiciera público el dinero que cobra sumando sus ingresos como concejal del PP y vicepresidente tercero de la Diputación Provincial de Córdoba.
Villa matizó que cuando en el pleno se refirió a que los concejales del PP no trabajan nada para lo que cobran no quería generalizar, porque “no todos tienen la misma actitud” en el grupo popular.
El portavoz de IU añadió que cuando en junio se plantearon las retribuciones e indemnizaciones por asistencia a órganos colegiados en la nueva Corporación, el PP estuvo de acuerdo en ellas y votó favorablemente, y que el cogobierno aceptó la petición de los populares de subir las indemnizaciones por asistencia en determinadas comisiones informativas municipales para equilibrarlas con lo que se cobraba en otras.
Asimismo, el cogobierno municipal quiso aclarar hoy que la reducción del número de liberados supone un ahorro anual de 70.000 euros a las arcas municipales, que el alcalde y los concejales liberados no cobran indemnizaciones por asistir a comisiones, aunque sí por asistir a consejos de administración de empresas públicas como AGIL o Suvilusa, o a los consejos de la Gerencia, si bien el número de consejos a celebrar en todos estos organismos o empresas municipales se ha limitado, y que lo que se cobra en todo caso son unos 100 euros brutos por sesión. El primer edil y los liberados tampoco perciben dietas por viajes, comidas y gastos de representación en general.
Según el cogobierno, el concejal del PSOE no liberado que más cobra al mes recibe unos 1.164 euros brutos, y el que menos, 860 euros, cifra esta última similar a la que cobran los dos concejales de IU no liberados. En el PP, Manuel Gutiérrez percibe unos 800 euros mensuales por ser miembro de la Junta Local de Gobierno y del consejo de administración de Aguas de Lucena, mientras que otros ediles del PP como José María Morillo-Velarde o María de la O Redondo Calvillo cobran entorno a los 1.000 euros al mes, según los datos ofrecidos esta mañana por el equipo de gobierno de PSOE e IU.