El Centro de Energías Renovables y Medio Ambiente es un ejemplo, según el Partido Popular de Lucena, de la “política de escaparate y cascarón vacío” llevada a cabo por el Partido Socialista desde la Junta. Tratándose de una iniciativa interesante para diversificar el tejido económico de Lucena ofreciendo formación a los jóvenes en estas materias, el PP no se explica sin embargo que el edificio del Centro de Energías Renovables esté finalizado desde 2010 y aún no haya entrado en funcionamiento ni tenga definidos sus contenidos, además de desconocerse cuál es la dotación presupuestaria con la que contará ni de dónde procederá ese dinero.
Según el portavoz del grupo municipal del PP, José María Morillo-Velarde, el Centro de Energías Renovables, tal y como se ha planteado desde la más absoluta indefinición, es un “regalo envenenado” de la Junta al Ayuntamiento de Lucena y suscita diversas dudas que el PP exige a la Administración autonómica y al Consistorio que resuelvan.
En primer lugar, los populares piden que se aclare la titularidad del Centro, si es municipal o si es autonómica.
El PP reclama también que se especifique con qué presupuesto se cuenta para costear los gastos de funcionamiento, frente a las divagaciones del alcalde Juan Pérez que ha hablado de involucrar a empresas privadas y organismos públicos para financiar el sostenimiento del centro para lograr en unos años su autofinanciación.
Y relación a esto último, la tercera petición del PP es que Junta y Ayuntamiento aclaren cómo se financiará el Centro durante los años que tarde en alcanzar dicha autofinanciación.
Otra prueba de la improvisación que a juicio del PP rodea todo lo relativo al Centro de Energías Renovables es que con el edificio terminado de construir desde hace dos años, hace escasas fechas una delegación municipal de Lucena viajó al País Vasco “para enterarse cómo funciona un centro de energías renovables”, señaló Morillo-Velarde.
Con el Centro de Energías Renovables y Medio Ambiente ha sucedido, según el Partido Popular, lo mismo que con el Palacio de los Condes de Santa Ana, que se iba a destinar tras su rehabilitación a Centro de Interpretación de la Ciudad, finalidad que casi un año después de que el histórico inmueble abriera sus puertas al público aún no es una realidad, aunque próximamente será escenario de “cenas sensoriales”, según ha podido saber el PP.