“El tren flamenco de Cajasol” descarriló anoche para parte de los ciudadanos que deseaban asistir a este espectáculo de entrada gratuita y que se encontraron con las puertas del Palacio Erisana cerradas a cal y canto. Motivo: el Ayuntamiento de Lucena había repartido un número de invitaciones mayor del de localidades disponibles en el recinto.
Las diez de la noche de ayer, jueves 23 de abril, era la hora prevista para que diese comienzo en el Palacio Erisana el espectáculo flamenco patrocinado por Cajasol, en el que se contaba con la participación de un amplio elenco de artistas. La entrada al evento era libre y gratuita hasta completar aforo. Las invitaciones podían recogerse en el Área de Bienestar Social, en el número 22 de la calle Canalejas.
Sin embargo, según pudo constatar Lucenadigital.com, ya a las diez menos diez de la noche un nutrido grupo de espectadores se agolpaba ante las puertas del Palacio Erisana sin poder entrar. Según dijeron responsables municipales del Erisana a las personas congregadas, no se les podía dejar entrar porque tanto el patio de butacas como el anfiteatro estaban completamente ocupados, y al argumentar estos espectadores que ellos tenían invitaciones, se les contestó que se habían repartido más invitaciones que localidades tiene el Palacio Erisana.
El malestar del creciente grupo de personas que iban llegando y no podían acceder al Erisana aumentó cuando sí se permitió la entrada a un espectador que alegó que dentro le estaban guardando el sitio unos familiares. La tensión arreció y empezaron a oírse gritos de “¨¡sinvergüenzas!”, “¡fascistas!” o “¡han entrado los que ellos han querido!" contra los responsables municipales.
Según un testigo, a las ocho de la tarde, dos horas antes del inicio del espectáculo, ya estaba entrando público en el Palacio Erisana. Hubo también espectadores que infructuosamente intentaron entrar por la puerta trasera del teatro. La mayoría terminaron por marcharse indignados con sus invitaciones en los bolsillos.