El Consorcio Escuela de la Madera de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía, CEMER, que continúa llevando a cabo continuos intercambios de alumnado con otros países, cuenta actualmente en sus instalaciones con dos voluntarias procedentes de Lituania y dos procedentes de Francia, a través del programa Juventud en Acción.
Desde hace varios años CEMER participa en varios programas de movilidad internacional como son el Leonardo da Vinci o Juventud en Acción. Estos programas permiten un intercambio permanente de alumnado entre centros europeos para fomentar la interculturalidad, el aprendizaje de idiomas y el intercambio mutuo de conocimientos.
Actualmente son cuatro las voluntarias que están en CEMER, dos ellas procedentes de Lituania, que realizan su voluntariado en las instalaciones de Encinas Reales, y las otras dos chicas procedentes de Francia, se encuentra colaborando en el centro de Villa del Río. Naïs y Jessica, procedentes de Marsella, en Francia, que en estos días han terminado su voluntariado, aseguran que “la experiencia vivida durante los 8 meses de estancia en Villa del Río (Córdoba) ha cumplido totalmente nuestras expectativas, ya que hemos aprendido un idioma nuevo, costumbres, la maravillosa cultura española… y como no, hemos trabajado en proyectos que nos han permitido desarrollar nuestros conocimientos y habilidades, todo en un ambiente de trabajo magnífico gracias a los compañeros/as de CEMER”.
Igualmente, también en la fase final de su voluntariado se encuentran en el CEMER de Encinas Reales Jurgita y Gabriele, dos jóvenes de Lituana que a su llegada a Andalucía en el mes de octubre del pasado año, se encontraban con un idioma del que nada sabían, una cultura y tradiciones muy distintas a la de los países nórdicos… pero sus intensas ganas de compartir sus habilidades y su gran creatividad, han permitido que a día de hoy, ocho meses más tarde, sean como dos miembros más de CEMER.
Según aseguran, “nosotras nunca creímos en las loterías, pero el día que vimos en nuestra bandeja de entrada del correo un mensaje que decía "Estoy escribiendo en nombre de la X Consorcio-Escuela de la Madera (CEMER) de España. Usted y su amigo han sido seleccionadas para hacer servicio voluntario en nuestra organización..." fue para nosotras como si nos tocara el premio más grande. Unos meses más tarde teníamos los billetes hacia nuevas experiencias y oportunidades, a algo diferente y muy prometedor.
“Podemos decir que este fue el más afortunado billete que el destino nos podría haber ofrecido. CEMER nos ha dado mucho más que un nuevo lugar de trabajo; nos ha ofrecido un nuevo hogar y múltiples oportunidades para explorar, aprender, descubrir, integrarse en la comunidad y ser español durante el período del SVE”, afirman las voluntarias.