Para CCOO, es necesario llamar la atención en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza sobre la situación de muchas familias y colectivos que viven momentos difíciles en la ciudad de Córdoba, donde el 33% de la población activa está sin trabajo y que más de 51.000 parados no reciben ningún tipo de contraprestación social de la Administración.
Los hogares que no perciben ningún tipo de ingreso, indicador indirecto de la pobreza más extrema, ascienden ya a los 16.000.
Así, más de 217.000 personas de la provincia de Córdoba viven en situación de exclusión social y el 27% se encuentra por debajo del umbral de la pobreza, según un estudio del Defensor de la Ciudadanía. “Unas cifras que pueden haber aumentado en los últimos meses con el constante incremento del paro y la imparable destrucción del empleo”, ha señalado el secretario de Migraciones y Exclusión Social de CCOO de Córdoba, Said Faz. De hecho, el desempleo, que ha recaído de manera muy acusada en los sustentadores principales de los hogares, es una de las razones fundamentales del deterioro de las condiciones de las familias en la actualidad.
Según la Memoria del Banco de Alimentos en Córdoba, en lo que va de año se han repartido 850.000 kilos más de alimentos que en 2010, y el total de 2011 hasta la fecha llega ya a los 2.456.539 kilos, lo que demuestra que en la actual temporada la pobreza y la necesidad han alcanzado cifras sin precedentes en la ciudad.
Como consecuencia de la gravedad de la crisis y de su duración, la escasez de recursos para tener acceso a diversos bienes también está afectando a la población que todavía no ha llegado a la situación de pobreza. Y lo peor, es que “la situación se puede agravar más con el agotamiento del derecho al desempleo de muchos trabajadores y trabajadoras, la supresión de las ayudas creadas y, sobre todo, la situación económica de las corporaciones locales, en las que recae buena parte del peso de las políticas sociales”, ha añadido Faz.
En este punto, desde CCOO instan a la Junta, el Gobierno central, la Diputación y los distintos ayuntamientos a dar respuesta a la situación dramática que viven muchas familias cordobesas, incluyendo en sus presupuestos partidas para minimizar el impacto de la crisis.
Esta situación responde a un modelo de desarrollo erróneo, basado en los recortes sociales para los más vulnerables. La crisis está teniendo gravísimas consecuencias para colectivos vulnerables, por lo que habrá que redoblar los esfuerzos globales en la lucha contra la pobreza y la protección de las personas y familias, según la central sindical.