La Gerencia de Urbanismo ha aprobado el programa de obras complementarias que culminarán la primera fase de la intervención que se está desarrollando para la corrección, estabilización y reforestación del talud de la parte norte del Parque Empresarial Príncipe Felipe cuyo deslizamiento afecta a las instalaciones de varias empresas.
El concejal de Urbanismo y vicepresidente de la Gerencia, Francisco Algar, informó hoy que las obras de dicha primera fase fueron adjudicadas el 30 de marzo por 205.000 euros a Geocisa, que comenzó a ejecutarlas el 20 de abril y debe acabar este 20 de mayo. Esta fase consiste en la creación de un muro o pantalla de pilotes para contener el corrimiento de tierras. Sin embargo, esta actuación requiere de unas obras complementarias para unir a estos pilotes de hormigón armado, que ahora actúan de manera individual como elemento de contención, mediante un muro o viga de atado de 190 metros de longitud. Dicho muro estaba planificado para la segunda fase, pero se incorpora a la primera por medio de las mencionadas obras complementarias, cuyo proyecto fue presentado en la Gerencia el viernes 7 de mayo.
Para no perder tiempo, el consejo de la Gerencia ha adjudicado las obras complementarias a Geocisa, que dispondrá de dos semanas para construir el muro a contar a partir del 20 de mayo cuando estén colocados los pilotes. El presupuesto de este complemento asciende, según informó Algar, a 55.717´50 euros, que con IVA se sitúa en 64.632´30 euros. Urbanismo espera que toda la primera fase pueda ser recepcionada el 7 de junio.
Mientras, por otro lado prosigue su tramitación administrativa la segunda fase de la intervención, centrada en el mismo punto conflictivo de deslizamiento, manzana 5 y zona verde V-1 del Parque Empresarial Príncipe Felipe y cuyas obras serán adjudicadas por procedimiento urgente mediante subasta. Es este caso, se trata de levantar una escollera de contención al pie del talud, junto a la descarga de tierra, recauzado del talud, drenaje mediante cunetas y repoblación forestal, afectando la actuación a 15.800 metros de longitud por la parte de las naves industriales y a 2.185 dando con el viario.
La segunda fase prevé eliminar 58.300 metros cúbicos de tierra sobrante. El muro de la escollera tendrá 4 metros de altura y 345 de longitud. La zona a reforestar es de 9.000 metros cuadrados con 35 olivos previamente transplantados y vegetación de bosque mediterráneo. Su plazo de ejecución es de 6 meses.
El concejal de Urbanismo no ha querido pronunciarse esta mañana sobre si las empresas afectadas por el corrimiento podrán reiniciar la actividad en sus naves cuando finalice esta segunda fase hacia finales de año o si podrán hacerlo antes. Eso dependerá de la dirección de Seguridad de las obras. Por el momento, recordó Algar, las naves están precintadas y no se puede entrar en ellas, aunque el edil reconoció que no sabe si tal prohibición está siendo o no respetada porque quien se encarga de verificarlo es la Policía Local.
Esta segunda fase tiene un presupuesto base de licitación, IVA incluido, de 907.976’98 euros, lo que sumado a los 205.000 de la primera fase y los 64.632´30 euros de las obras complementarias alcanza supera el millón de euros. Francisco Algar indicó esta mañana que la Gerencia asumirá subsidiariamente este coste hasta que los tribunales de Justicia determinen qué parte es responsable del corrimiento de tierra y debe pagar estas obras, si la Empresa Pública Suelo de Andalucía (EPSA), los técnicos que planificaron el Parque Empresarial, las empresas afectadas o quienes les construyeron las naves, si bien hasta la fecha no se ha emprendido acción judicial alguna para determinar dicha responsabilidad, apuntó Francisco Algar.
¿Y cómo piensa la Gerencia pagar ese millón de euros? Pues según explicó Algar, dejando de ejecutar otras obras y actuaciones previstas y destinando sus correspondientes partidas presupuestarias a costear las obras de reparación del deslizamiento de tierra.