Tras la negativa el pasado viernes de los vecinos de Los Poleares a que efectivos de la Policía Local y operarios de Serviman colocaran balizas provisionales en la entrada de sus casas para impedir el paso de personas y vehículos, el edil de Urbanismo, Francisco Algar, ha dado a conocer otra medida de próxima aplicación.
Por un lado, según Algar, la Policía Local tomó nota de la desobediencia vecinal, al negarse los propietarios al balizamiento provisional de sus viviendas. El edil de Urbanismo indicó que, con esta actitud de los vecinos, se seguirán los procedimientos habituales, aunque no los conoce bien, pues no pudo aclarar hoy si derivarán en una falta administrativa o si la Policía Local dará cuenta al juzgado del desacato vecinal que impidió el cumplimiento de los decretos que ordenan la clausura de las viviendas.
Por otra parte, la Gerencia de Urbanismo se encuentra a la espera de recibir unas balizas plegables para su próxima instalación. Estas balizas impedirán el paso de personas y vehículos, pero como su propio nombre indica, pueden ser retiradas en caso de emergencia, para facilitar el paso a los bomberos o a una ambulancia. Algar confirmó que siete de los catorce propietarios afectados por los decretos han presentado recursos de alzada.
En el supuesto de que, una vez clausuradas las viviendas, alguna familia se quede sin hogar, Algar recordó que esta casuística está contemplada en Servicios Sociales, como por ejemplo cuando se derriba una vivienda en mal estado y sus moradores no tienen otra a donde trasladarse.
No obstante, independientemente de los decretos de clausura, el Ayuntamiento trabaja en otras alternativas, como abordar el encauzamiento del arroyo Doña Elvira de manera subsidiaria y luego pedir responsabilidades económicas a quien corresponda. También podría no ejecutarse el encauzamiento y retranquear las vallas de las viviendas para habilitar una vía de servicio, indicó como posibilidad Francisco Algar.
El concejal de Urbanismo señaló que las pasarelas propiamente dichas, colocadas por el Ayuntamiento en 2007 pero por la delegación de Obras, no por la de Urbanismo, según matizó Algar, no están en mal estado, sino que la erosión del arroyo provocada por el agua es la que pone en riesgo la consistencia y estabilidad de las pasarelas, que no son una obra sobre el cauce.
Estas pasarelas sustituyeron en 2007 a unas pontanillas que obstaculizaban el paso del agua, aunque Algar no sabe si el Consistorio decidió “por voluntad propia” cambiar las pontanillas por las pasarelas o si actuó así presionado por los vecinos. En cualquier caso, insiste Francisco Algar, se hizo “en beneficio de la seguridad de las personas”.
Por otra parte, el concejal del PP José María Morillo-Velarde ha pedido hoy que se revoquen los dos decretos de 5 de julio que ordenan la clausura de 14 viviendas de Los Poleares por el mal estado de sus pasarelas de acceso, aunque según recordó Morillo-Velarde, un informe técnico del 22 de junio cifra en sólo 4 ó 5 las pasarelas deterioradas.
Según desveló el edil popular, el gobierno municipal informó en el consejo de la Gerencia de Urbanismo del pasado jueves 15 que iba a encargar otro nuevo informe sobre el estado de las pasarelas. Esto significa, según el PP, que los decretos, o bien obedecían a una represalia contra los vecinos por el apoyo que están recibiendo del PP, o existe un peligro real desde que se decretó la clausura por primera vez en abril de 2009 y el alcalde está jugando con la tranquilidad de los vecinos. El PP pide que se revoquen los decretos de clausura si se va a estudiar de nuevo el estado de las pasarelas mediante otro informe.