El próximo jueves, 22 de abril, a partir de las 21:30 horas en las instalaciones de la Manzana de Adán tendrá lugar la presentación del proyecto de monumento que la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna y María Santísima de la Paz y Esperanza quiere erigir en honor al Cristo de la Columna.
Los asistentes al acto de presentación podrán conocer una maqueta infográfica del monumento, diseñado por el arquitecto y fotógrafo lucentino Manuel Roldán Fernández.
El Hermano Mayor de la cofradía, Rafael Arroyo, indicó esta mañana que el monumento se ubicará en la Plaza Llanete del Cristo de la Columna, donde también tiene su sede la hermandad. Arroyo agregó que a finales de noviembre obtuvieron los permisos municipales oportunos que se oficializaron en enero y expresó su agradecimiento a la Asociación de Vecinos del Barrio de Santiago. La financiación correrá a cargo de la cofradía que desea inaugurarlo antes de mayo de 2012, cuando finaliza el mandato de la actual junta de gobierno.
Por su parte, el concejal delegado de Cultura, Manuel Lara Cantizani, ha comentado hoy que se trata de un monumento emblemático de una cofradía señera de Lucena cuyo proyecto fue aprobado por unanimidad de la Corporación municipal. Lara Cantizani señaló que la iniciativa muestra la valentía de un pueblo que alaba sus tradiciones.
Manuel Roldán apuntó que el monumento pretende traer el Barroco al siglo XXI. El diseñador opinó que las ciudades se enriquecen con los monumentos que las diferentes épocas históricas dejan en ellas. Su objetivo al diseñar el monumento al Cristo de la Columna ha sido evocar a la imagen junto a todo lo que significa en el Jueves Santo de Lucena. Para Manuel Fernández, los nuevos monumentos se deben a su tiempo y a la estética de su momento y no deben imitar a lo antiguo.
Roldán Fernández detalló que el monumento guardará un equilibrio con su entorno y que se ejecutará con materiales tanto actuales y propios del siglo XXI como con materiales de corte tradicional como el travertino que se empleará en la basa como era habitual en el arte romano.