El Ayuntamiento de Lucena y la Congregación Religiosa de Hermanas Carmelitas Descalzas mantienen conversaciones de cara a una posible permuta, mediante la cual el Consistorio edificaría un nuevo convento de clausura que incluirá además un museo a cambio del terreno en donde se ubica el actual convento.
Según informó hoy el concejal delegado de Urbanismo, Francisco Algar, la Orden de las Carmelitas Descalzas ha presentado a la Gerencia de Urbanismo una solicitud para edificar un nuevo convento en la parcela 4 del polígono Hedilla de Pernales, en la confluencia entre el antiguo Camino de Rute, más conocido como Camino del Caracolillo, con la carretera del Santuario.
Se trata de una parcela de suelo no urbanizable, en donde es compatible la construcción de edificios de carácter religioso según estipula el artículo 223 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), artículo que cataloga estas actuaciones como de interés público. Tras admitir la solicitud y proceder al pertinente estudio de la misma, la Gerencia necesitará un informe favorable de la delegación provincial de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio antes de de otorgar su aprobación a la iniciativa, además de recibir el proyecto de obra como requisito previo para conceder la licencia de obra.
Francisco Algar indicó que no hay ningún problema técnico ni jurídico para llevar adelante este proyecto, que cumple los requisitos establecidos en el PGOU como distancia mínima de 500 metros del casco urbano, que en este caso es de 1.137´27 metros, o distancia mínima de 100 metros respecto a otra edificación aledaña, que en la parcela citada es de 148. Dicha parcela en el Camino del Caracolillo tiene una extensión de 20.157 metros y albergaría el convento de clausura en dos plantas, la primera con portería, cocina, oficina y otras dependencias y la planta superior destinada a celdas y biblioteca. Junto al convento habría una iglesia y un museo para guarda y custodia de los bienes muebles de la Orden. El proyecto contempla un vial de acceso de 5 metros, zona de aparcamientos, jardines y un área para huerto y olivar. El plazo de ejecución previsto, una vez otorgada la licencia de obras, es de 18 meses.
El edil de Urbanismo explicó que el PGOU prevé este tipo de iniciativas por su utilidad social y finalidad religiosa, que han de edificarse en suelo no urbanizable y no inducir a nuevos asentamientos de población a su alrededor, así como utilizar como procedimiento urbanístico el denominado proyecto de actuación. Según la normativa, las Carmelitas Descalzas dispondrían del uso de la parcela por un periodo de 50 años y habrían de presentar como garantía una cantidad económica equivalente al 10% del coste de la obra, más otra compensación igualmente en efectivo para el Ayuntamiento de Lucena.
Francisco Algar comentó que no conoce a fondo las conversaciones habidas entre el Consistorio y la orden religiosa para la posible permuta, aunque en su transcurso no se ha concluido nada definitivo. Por otro lado, el Ayuntamiento tiene que estudiar qué haría con la parcela del convento actual en caso de acceder a la permuta, porque no sabe si al tratarse de una parcela de uso religioso como lo es hasta la fecha, podría edificar viviendas de protección oficial por medio de la empresa municipal Suvilusa para venderlas, o bien construir alojamientos sociales para jóvenes o personas mayores sin recursos, o, como tercera opción, erigir un centro cívico u otra infraestructura de carácter público.