La forma en que fue contratada en 2002 la técnica municipal de Turismo sigue deparando sorpresas a tenor de los nuevos datos hechos públicos por el Partido Popular, que acusa a José Luis Bergillos de mentir al respecto, mientras el alcalde y su actual concejala de Turismo, Araceli Cubero, niegan que el regidor haya mentido y culpan de su respuesta a una información errónea facilitada por los técnicos municipales al alcalde.
Como ya informamos en abril, el alcalde José Luis Bergillos respondió en el pleno de ese mes a las preguntas que el Partido Popular le planteó tres meses antes, en el pleno de enero de 2009, sobre la contratación en octubre de 2002 y en los años siguientes de la técnica municipal de Turismo, que según las indagaciones del PP, se había producido de manera “un tanto irregular”.
Los populares recibieron en abril como respuesta un documento sin firma, fecha, encabezamiento, sello o membrete alguno, en cuyo punto segundo se afirmaba que la contratación de dicha técnica tuvo lugar “ante la creciente demanda de consultas y actividades derivadas de la puesta en marcha de los distintos planes municipales, así como por las contínuas bajas por enfermedad del titular de la plaza de Auxiliar, se produce un vacío técnico en la Delegación de Turismo, que obliga a ésta a proponer a la Delegación de Personal la contratación de una persona cualificada que desempeñe tareas de dirección técnica de la Delegación y coordine la oficina de Turismo”.
A raíz de darse a conocer esta respuesta, el titular de la plaza de auxiliar aludido dirigió una carta a Lucenadigital.com en la que expresaba la rotunda falsedad de que la citada técnica hubiese sido contratada debido a la baja que él sufrió por enfermedad, puesto que indicaba que esa contratación se produjo antes de su baja y anunciaba que solicitaría un informe al Ayuntamiento.
Y en el pleno de junio celebrado este martes 30, el concejal del PP José María Morillo-Velarde ha dado a conocer el informe antes mencionado, donde se da la razón al auxiliar. Se trata de un certificado del secretario municipal firmado por éste y por el alcalde Bergillos en el que se hace constar que el auxiliar estuvo de baja por enfermedad desde el 17 de octubre de 2002 hasta el 27 de enero de 2003.
Morillo-Velarde señaló que, según el expediente de contratación de la técnica, ésta fue contratada antes, con fecha 8 de octubre de 2002, lo que unido al certificado del secretario municipal, demuestra “por desgracia la forma de actuar de nuestro alcalde”, según Morillo-Velarde. El edil popular considera que Bergillos ha estado “faltando a la verdad” al decir que la técnica fue contratada por estar de baja el auxiliar, ya que la documentación prueba lo contrario y que el alcalde no dio la respuesta de forma precipitada e inmediata cuando fue preguntado en enero, sino que“se tomó tres meses” para contestar a la pregunta del PP sobre dicha contratación, de enero a abril, tiempo sufiente para que hubiera dado una información correcta en opinión del PP.
En todo caso, Morillo-Velarde estima que si aún así la respuesta de Bergillos en abril hubiese sido errónea y no una mentira, desde abril también ha tenido tiempo y ocasión de rectificar, cosa que no ha hecho.
Morillo-Velarde pidió seguidamente a Bergillos que “reconozca que ha faltado a la verdad”, que se disculpe ante el auxiliar y que explique “si puede o si tiene ganas” en qué circunstancias se produjo la contratación de la técnica.
Entonces, una aguerrida Araceli Cubero, concejala de Turismo, salió en defensa del alcalde, afirmando que “es una barbaridad” que se acuse a Bergillos de mentir, porque su jefe de filas “no conoce todos los procedimientos, sabe lo que le informan los técnicos”. Sobre la contratación en 2002 de la técnica, Cubero sólo respondió que “tendría que recabar información” y reprochó al PP que nunca hable de “la gran labor” que la técnica está llevando a cabo en la delegación municipal de Turismo y nunca la alabe en ese aspecto, y recalcó que Bergillos no ha mentido porque “él ha dicho lo que le han dicho los técnicos”.
Morillo-Velarde respondió que comparte al cien por cien la valoración positiva de la concejala sobre el trabajo de la técnica de Turismo, pero que como concejal de la oposición está cumpliendo con su obligación de controlar y fiscalizar la gestión del equipo de gobierno, referida en este caso a cómo fue contratada la técnica y no sobre el trabajo que realiza.
Morillo-Velarde desveló que el gobierno municipal también había pretendido recientemente que la oposición no ejerciese su función de control en una sociedad municipal que el edil popular no precisó, alegando los socialistas que esa sociedad municipal “no tiene que salir en los medios de comunicación”.