El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado en su reunión de este martes un decreto que reduce los trámites para la declaración de Interés Turístico de los campos de golf en Andalucía. El nuevo texto modifica el anterior decreto de 2008 sobre la materia, además de desarrollar la Ley 1/2008 de medidas tributarias y financieras de impulso a la actividad económica, que elimina el requisito de inclusión previa de los proyectos acogidos a esta figura en los planes de ordenación del territorio (POT) de ámbito subregional.
La figura de los Campos de Golf de Interés Turístico, cuya declaración corresponde al Consejo de Gobierno, está destinada a aquellas instalaciones que aportan valor añadido a la oferta andaluza y pueden albergar usos urbanísticos. Entre otros requisitos, estos campos deben tener una superficie de al menos 70 hectáreas, con 18 hoyos y una longitud de recorrido de 6.000 metros, así como incorporar medidas adicionales de sostenibilidad ambiental y acreditar distintas certificaciones de calidad.
El consejero de Turismo, Comercio y Deporte, Luciano Alonso, ha destacado tras la reunión del Consejo de Gobierno que el nuevo decreto mantiene las garantías de estos espacios en materia turística, deportiva, medioambiental y urbanística. Entre otras ventajas, ha subrayado que la normativa supondrá un paso adelante para asegurar "la equidad territorial, la simplificación de procedimientos y una mayor agilidad en los trámites".
La norma aprobada recoge la eliminación de la obligatoriedad de que los proyectos de nuevos campos de golf que opten a la declaración de Interés Turístico estén contemplados previamente en los planes de ordenación del territorio (POT) de ámbito subregional. Con esta modificación, sus usos complementarios y compatibles serán definidos en la propia declaración, que en todo caso deberá mantener las garantías correspondientes en cuanto a ordenación y planificación urbanística.
Otro aspecto que se introduce es la posibilidad de que en los POT subregionales o en la catalogación resuelta por el Consejo de Gobierno se incorporen modulaciones a los límites de crecimiento del suelo urbanizable o de población establecidos en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA). Las modulaciones serán fijadas por la consejería competente en esta materia, previa evaluación de cada caso concreto.
En este sentido, Alonso ha aclarado que se ha buscado un "reequilibrio territorial" para que esta oferta "de calidad y excelencia" llegue también al interior de Andalucía y a municipios más pequeños.
En cuanto a la autorización prevista para este tipo de instalaciones en la Ley de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental, el nuevo decreto la pospone al momento posterior de la declaración de Interés Turístico, con el objetivo de dar mayor coherencia al procedimiento y evitar al promotor del proyecto un coste temporal y económico en una fase donde no tiene garantizada la obtención de esta figura. En todo caso, durante la tramitación previa será necesario superar el requisito del informe ambiental favorable.
El acuerdo de reconocimiento del Consejo de Gobierno especificará el plazo, de carácter prorrogable a petición del promotor o del ayuntamiento, para la adaptación del proyecto a la planificación urbanística del municipio o municipios afectados, así como para su ejecución. En caso de agotarse dicho periodo, quedará sin efecto la catalogación de Interés Turístico.
Finalmente, los procedimientos de declaraciones de campos de golf de Interés Turístico iniciados con anterioridad a este decreto podrán acogerse a la nueva regulación si el promotor lo solicita, manteniéndose los trámites ya realizados.
Durante su periodo de audiencia pública, el texto aprobado ha recibido aportaciones de la Confederación de Empresarios de Andalucía, de la Real Federación Andaluza de Golf y del Consejo de los Consumidores y Usuarios de Andalucía, entre otras entidades.
Sector estratégico
Andalucía es la primera comunidad autónoma en número de campos de golf, con un centenar de instalaciones que suponen el 25% de la oferta existente en España. Esta actividad genera unos ingresos anuales de en torno a 500 millones de euros y atrae a unos 360.000 turistas, procedentes en su mayoría del Reino Unido y Alemania.
El golf constituye uno de los principales elementos de la promoción turística andaluza en los mercados internacionales. Además, es un segmento que presenta niveles de estacionalidad muy bajos y una demanda de alojamiento fundamentalmente de hoteles de cuatro y cinco estrellas.