El consejo de administración de la Entidad Pública Empresarial “Aparcamientos de Lucena” (EPEL) fue informado en su reunión del 11 de mayo de varias cuestiones, como por ejemplo el estado del proceso de desafectación de parte del parking de la Plaza Nueva para vender plazas de aparcamiento a fin de sufragar el déficit presupuestario que arrastra la EPEL.
Según comunicó hoy el presidente de la EPEL y concejal de Urbanismo, Francisco Algar, la venta de plazas de parking es sólo una de las opciones que la EPEL baraja para salir de su atolladero económico. Dicha proceso implica efectuar una declaración de obra nueva y de división horizontal que ya está en marcha, de manera que el pleno de la Corporación lucentina previsto para el mes de junio podría someter a votación la aprobación inicial de la desafectación del subsuelo de la Plaza Nueva.
Aunque no es la única opción barajada por la EPEL, si se optase por vender plazas de parking y esa venta fuese un fracaso como fue la concesión demanial, la EPEL optaría por las otras alternativas, entre las que se encuentra refinanciar su deuda con una nueva hipoteca. Francisco Algar confía que, en cualquier caso, la entidad pueda amoldar su capacidad de pago con su obligación de pago de la deuda.
Respecto a los ingresos producidos por los aparcamientos en lo que llevamos de 2010, Algar reconoció esta mañana que esos ingresos están “por debajo” de las expectativas pero que son “similares” a las mismas. El edil indicó que desde su apertura en junio de 2009, el grado de utilización de los aparcamientos ha seguido una línea ascendente del 80%, con un balance de 212.000 vehículos estacionados hasta la fecha bajo la Plaza Nueva a lo largo de los últimos once meses, lo que ha permitido mejorar la calidad de vida de sus conductores, quienes “no han estado dando vueltas” en busca de donde aparcar, señaló Francisco Algar.
Algar también apuntó hoy que la cantidad de abonos vendidos en el parking “no es la adecuada”, y los ingresos obtenidos por la EPEL mediante esa modalidad sólo ascienden al 8´5% del total. Algar atribuye esta poca demanda de abonos al desconocimiento ciudadano sobre las ventajas que ofrece tener un abono para el parking de la Plaza Nueva.
Como muestra un botón, en las dos semanas transcurridas de mayo, sólo hay registrados 23 usuarios con abono en horario de mañana (7´30 a 15´30 horas y al precio de 45 euros al mes); 18 abonados en la modalidad de bono 24 horas (80 euros al mes); 11 usuarios con bono de noche (de ocho de la tarde a nueve de la mañana del día siguiente, y 24 horas los fines de semana, y con un coste mensual de 35 euros; y 1 abonado en horario de tarde (de 15´30 a 22´30 a 40 euros el mes).
Por ello, la EPEL lanza un quinto tipo de abono, el abono semanal, al precio de 25 euros a la semana.
En los once meses que lleva en funcionamiento el aparcamiento de la Plaza Nueva, la semana con mayor recaudación (10.308´15 euros) fue la del 1 al 7 de enero de 2010, seguida por la del 19 al 25 de marzo (10.147 euros), mientras que la de taquilla más baja fue, con 6.740 euros, la del 8 al 14 de enero. El mes con recaudación más elevada (22.000 euros) fue marzo, sumando en esta cifra lo recaudado tanto en rotación como por abonos. Del 1 de enero de 2010 al lunes 10 de mayo, los aparcamientos han recaudado 144.181 euros y han sido utilizados durante 133.000 horas.
Francisco Algar añadió que se ha instalado una cámara de vigilancia en la entrada del parking y que el consejo de administración aprobó la prórroga por un año más del contrato con la empresa concesionaria encargada de la limpieza, mantenimiento y vigilancia del parking.
Ahora bien, el próximo sábado 22 de mayo finaliza el periodo de garantía de obra, y la EPEL ha detectado varias deficiencias que las empresas que ejecutaron los aparcamientos deben subsanar si quieren recobrar el aval económico que entregaron a la EPEL en su momento. Por ejemplo, tienen que reparar o sustituir los bancos de madera ubicados en la Plaza Nueva y las jardineras. También hay que pintar de nuevo el parking, porque la pintura se ha levantado en las plantas -1 y -2, las más usadas por los conductores, y además hay que utilizar según la dirección de obras una pintura de mejor calidad que se quede “bien impresa”, dijo Algar.
La empresa correspondiente tiene que presentar un plan de trabajo para efectuar el repintado de todo el parking en agosto, aprovechando la menor afluencia de vehículos. Los aparcamientos se cerrarán para ser pintados porque la EPEL no es partidaria de simultanear las tareas de pintura con el uso habitual del parking.