La semana del 10 de febrero quedó abierta al público la nueva zona infantil del Paseo de Rojas que sustituyó a la anterior. Sin embargo, las nuevas instalaciones están generando quejas por la falta de seguridad para los niños, especialmente para los menores de tres años, debido a las alturas demasiado elevadas y la existencia de huecos en las estructuras de juego.
Por ello, se ha iniciado una recogida de firmas para entregarlas al Consistorio junto a un escrito y un reportaje fotográfico donde se detallan las carencias de seguridad de las estructuras recién instaladas en la remozada zona infantil, con objeto de reclamar la pronta subsanación de las mismas para hacer apto su uso.
Un cartel en la entrada señala que dicha área está dirigida a niños de 3 a 12 años, así como a menores de tres acompañados en este caso por un adulto. Pero, según recoge el escrito, la excesiva altura y los múltiples huecos de las estructuras hacen peligroso que se juegue en ellas, especialmente este segundo grupo, por el riesgo de sufrir caídas.
El texto añade que en la zona infantil antigua no existían tales deficiencias que pudieran poner en riesgo a los pequeños, contando por el contrario con una rampa con listones de madera a modo de escalones por la que podían subir los niños y una escalera con listones metálicos. Además, no había como en la nueva zona espacios muertos o huecos entre las distintas alturas de la estructura, especifica el escrito, donde no se pone en duda que las nuevas instalaciones cumplan la normativa pero sí se remarca que son evidentes sus problemas de seguridad y también se aportan posibles soluciones.
Por último, el documento precisa que no es justo que haya que llevar a los niños a otras zonas infantiles más alejadas pero más seguras como la del Coso, cuando encima la zona infantil del Paseo de Rojas cuenta con una gran demanda por la proximidad de un colegio, dos guarderías y los servicios pediátricos del cercano centro de salud.