La Agrupación de Cofradías de Lucena ha presentado esta mañana los aspectos técnicos del Plan de Seguridad y Evacuación de la Procesión Magna Pasionista ‘Lucena Vive la Pasión’, que tendrá lugar el sábado 27 de septiembre coincidiendo con el Día Mundial del Turismo.
El presidente de la institución, Antonio Díaz, ha anunciado que “mañana miércoles, a partir de las nueve de la mañana, estarán a la venta las sillas para las personas que deseen disfrutar de esta magna procesión desde la Plaza Nueva”, epicentro de la carrera oficial en el que se ubicarán un total de 1.853 asientos a ras de suelo, no en formato tribuna, divididos en diez sectores, cinco en el lateral norte de la Plaza Nueva (el de la torre del reloj) y los otros cinco en el lateral sur (Palacio Erisana), además del palco presidencial reservado para autoridades civiles, militares y eclesiásticas, posicionado a los pies de la Casa Consistorial.
Las localidades se podrán adquirir, de manera online, a través de la plataforma Giglon y, de manera presencial, en la tienda de Recuerdos Aracelitanos (de vacaciones del 1 al 22 de agosto) ubicada en el lateral de la Plaza Nueva, gracias a la colaboración de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli. Hay que especificar que no se trata en este caso de una venta física de entradas, sino que las personas que acudan a la Tienda de Recuerdos Aracelitana podrán comprar sillas con la ayuda del personal que atiende dicho establecimiento, que harán por ellas la gestión online para adquirirlas, debiendo las personas portar su tarjeta de crédito para formalizar la compra que se efectuá exclusivamente con este método de pago electrónico, nunca en efectivo. El horario de la Tienda de Recuerdos Aracelitanos hasta el 31 de julio es de lunes a viernes, de 10:30 horas a 13:30 horas. Del 1 al 22 de agosto permanecerá cerrada por vacaciones, reanudando su actividad a partir del 23 de agosto.
Desde la Agrupación explican además que cada uno de los sectores tendrá una puerta de entrada asociada, además de una zona reservada a personas con movilidad reducida, recomendándose el sector 6 para las personas mayores al tener mejor acceso. El beneficio de la venta de las entradas, una vez abonados los gastos de gestión y cuyo precio oscila entre los 9 y los 14 euros en función de la fila, irá destinado a Cáritas Parroquiales.
Asimismo, se ha avanzado que el acceso a la Plaza Nueva el día de la procesión Magna será a partir de las 18:00 horas y, en el registro, se entregará a cada persona una pulsera identificativa. Igualmente, será necesaria la entrada para mayores de doce meses.
PLAN DE SEGURIDAD Y EVACUACIÓN DE LA CARRERA OFICIAL
Durante la rueda de prensa, celebrada en la Casa Hermandad-Museo de la Cofradía Amor y Paz, también ha intervenido Manuel Roldán, arquitecto responsable de la configuración de la carrera oficial y del Plan de Seguridad y Evacuación. Roldán ha explicado que el plan incluye, para todo el recorrido oficial que se desarrolla durante 550 metros, “puntos de evacuación y accesos controlados por voluntarios y seguridad privada”.
Igualmente, el responsable del plan ha destacado que “en Lucena nunca antes hemos contado con una gran carrera oficial, por eso hemos intentado buscar la comodidad de los asistentes y el mayor lucimiento de los pasos para que todo el público pueda disfrutar de la Procesión Magna”.
La carrera oficial comenzará a las 19:00 horas en la calle Alcaide y finalizará en la intersección de El Peso con calle El Agua, estando debidamente acotado con vallas, transcurriendo por calles Las Torres, Plaza Nueva y El Peso.
LUCENA SE MUESTRA AL MUNDO EN EL AÑO SANTO JUBILAR
De otro lado, también ha intervenido Jesús María Moriana, vicario de la Campiña y consiliario de la Agrupación de Cofradías de Lucena, quien ha resaltado que “es un acto religioso que se convierte también en algo cultural, turístico y, además, caritativo con la ayuda a Cáritas Parroquiales para que no sea solo un acto público sino de solidaridad con los más desfavorecidos”. Igualmente, ha agradecido el trabajo de la Comisión Organizadora y ha destacado que “esperemos sirva, sobre todo, para que la gente se acerque a Dios y a Lucena”.
Por su parte, el presidente de la Agrupación de Cofradías de Lucena ha insistido en que el evento “se plantea como un proyecto integral y transversal, además de una oportunidad histórica para promocionar la Semana Santa de Lucena a través de su patrimonio cofrade y los sectores productivos ligados a esta cita”. Para Antonio Díaz, la procesión Magna permitirá “dar a conocer Lucena al mundo más allá de sus fronteras, convirtiendo esta cita en una herramienta de posicionamiento de la ciudad que permita atraer visitantes y medios nacionales e internacionales,
mostrando una Semana Santa única, exportable y vivencial”.
LA PROCESIÓN MAGNA PASIONISTA DE LUCENA
Un total de 18 imágenes —cristos, vírgenes y pasos de misterio—, pertenecientes a las 17 cofradías de Pasión de la localidad, participarán en la procesión Magna Pasionista que será presidida por María Santísima de Araceli, patrona de Lucena y del campo andaluz. El cortejo mantendrá un orden cronológico de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, y será una muestra sin precedentes del patrimonio devocional y artístico lucentino, con tallas que abarcan desde el siglo XVI hasta nuestros días.
A los sones característicos del tambor y del torralbo, patrimonio sonoro de la ciudad, se sumarán los de la Agrupación Musical Virgen de los Reyes, la Banda de Cornetas y Tambores Ntra. Sra. de la Victoria ‘Cigarreras’, la Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús de la Redención, y las lucentinas Agrupación Musical Stmo. Cristo de la Humillación y Sociedad Didáctico Musical Banda de Música de Lucena.
Los templos de inicio de los desfiles procesionales serán: Iglesia Mayor Parroquial de San Mateo, Iglesia Parroquial de Santo Domingo, Iglesia Parroquial de Santiago, Iglesia Conventual de los Reverendos Padres Franciscanos, Iglesia de San Pedro Mártir, Capilla Filipense y Ermita de Dios Padre.
La cita, que supondrá un hito para la ciudad, convertirá al municipio en el epicentro del arte sacro, la tradición cultural-patrimonial y el turismo religioso permitiendo a los visitantes conocer una Semana Santa declarada de Interés Turístico de Andalucía desde el año 2003 y cuya seña de identidad es la Santería, declarada Bien de Interés Cultural Nacional a principios del presente 2025.
La Semana Santa lucentina remonta su origen al siglo XVI, como otras tantas en Andalucía, aunque existen precedentes anteriores y es motor dedesarrollo económico y social del municipio, que alberga importantes recursos patrimoniales y talleres de orfeberería, bronce, bordado, escultura, o talla en madera, entre otros. Por su parte, el arte de la santería— único en el mundo y cuyo valor antropológico, etnográfico, social y cultural trasciende lo estandarizado — está presente desde los albores del siglo XX y sus ancestros se remontan a la influencia malagueña y al paso ‘a correón’. Se trata de un patrimonio vivo e inmaterial transmitido oralmente de generación en generación.
El evento cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Lucena y de la Diputación Provincial de Córdoba. Por último, destacar que Lucena es miembro fundador de Caminos de Pasión y de la Red Europea de Celebraciones de Semana Santa y Pascua, muestra de la particular idiosincrasia de esta tradición no solo en Andalucía sino en toda España y el continente europeo.
Link de acceso a la venta de entradas:
https://www.giglon.com/evento/procesion-magna---lucena-vive-la-pasion
El Palacio Erisana acogió anoche la presentación de la Procesión Magna de Lucena, que estuvo a cargo de la Agrupación de Cofradías y el Ayuntamiento de Lucena, instituciones presentes en la comisión organizadora del extraordinario evento cofrade del próximo 27 de septiembre, y que dieron a conocer los grandes rasgos del desfile procesional, así como el cartel anunciador y el logo de la actividad reflejo de la Semana Santa de Lucena.
La Agrupación de Cofradías presidida por Antonio Díaz presentó la Procesión Magna bajo el lema ‘Lucena, vive la Pasión’ con 18 pasos procesionales de 17 hermandades que recorrerán las calles de la ciudad acompañados por cinco bandas de música, como expresión total de la riqueza visual y sonora de la ciudad. Una oportunidad única para disfrutar del arte sacro y la tradición local de la santería, declarada recientemente Bien de Interés Cultual.
La coincidencia en la fecha de la celebración de esta Procesión Magna con el Día Mundial del Turismo no la pasó por alto el alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, quien presidía el acto junto al presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes. “La Procesión Magna Pasionista de Lucena no será una más; será una oportunidad para ver desfilar siglos de historia, de fe y de arte popular por las calles del centro histórico, en una ocasión para reconocernos como pueblo, para celebrar con emoción y orgullo esa herencia común que nos une, nos define y nos proyecta”, llegó a resaltar.
Con palabras de agradecimiento para todas las hermandades y personas voluntarias que están trabajando para hacer realidad este proyecto, Fernández presentó la Magna como “un momento para contar Lucena al mundo: esa Lucena moderna, activa, orgullosa de sus raíces y capaz de construir futuro desde su patrimonio” para invitar a que se visite la ciudad el próximo 27 de septiembre porque “como bien queremos reivindicar con este evento: Lucena no se explica, se vive”.
Entre las instituciones colaboradoras con la Procesión Magna de Lucena se encuentra la Diputación de Córdoba, que habilitará como el Ayuntamiento partidas extraordinarias para financiar el desfile. Tras la firma del convenio con la Agrupación de Cofradías, el presidente de la institución provincial expresó que “la Magna es una expresión del rostro más humano y fraterno de nuestra fe y, desde la Diputación, como no puede ser de otra manera, participamos, apoyamos y vivimos esta esta celebración porque supone un homenaje al patrimonio, la fe y la cultura de Lucena, pero también un respaldo al trabajo social que desarrollan nuestras cofradías durante todo el año”.
Un cartel de Víctor Majón-Cabeza
La puesta de largo de la Magna de Lucena incluía la presentación de las artes gráficas que acompañan a la actividad. Tanto del logo creador por Lourdes Flores como del cartel anunciador, obra de Víctor Majón-Cabeza, quien confesó “la dificultad de plasmar en un cartel toda la riqueza de la Semana Santa de Lucena, pero he intentado plasmar los principales símbolos de nuestra cultura y patrimonio a modo de capas, como es nuestra piel”. Así, destacan en la composición el Cristo de la Columna, el altar mayor y la cúpula del Sagrario de la Parroquia de San Mateo, con dominio del color rojo, azul y dorado, presentando en los laterales los escudos y símbolos de las diferentes hermandades participantes.
El autor también quiso dejar constancia de la presencia del santero, homenajeado como “elemento central que vertebra el alma de este cartel” y que está encarnado “en la postura, la expresión, la fuerza contenida y la mirada del Cristo de la Columna, cuyo rostro es simbólicamente el rostro del santero” que compendia el esfuerzo y la transmisión intergeneracional de una cultura popular centenaria.
Presentados los principales elementos de la Magna de Lucena, solo queda activar la cuenta atrás hasta el 27 de septiembre para vivir una experiencia cultural total vinculada a la Semana Santa de Lucena, patrimonio vivo que se distingue por su singularidad: santería, imaginería, arte sonoro, artesanía cofrade, gastronomía y comunidades portadoras.
En la mañana de ayer domingo, la ciudad de Lucena ha vivido uno de los momentos más entrañables y significativos del calendario aracelitano: la Romería de Subida de María Santísima de Araceli al Santuario de Aras.
La jornada comenzaba con la celebración de la tradicional Misa de Romeros en la Iglesia Parroquial de San Mateo. A las 8:00 horas, y con puntualidad absoluta, la Virgen de Araceli hacía su salida a hombros de su cuadrilla de santeros, en una mañana marcada por las altas temperaturas desde primeras horas, pero también por una gran afluencia de fieles.
Encabezados por su manijero, Antonio Somé Calvillo, los santeros detuvieron el paso de la Virgen en un momento especialmente emotivo frente a la residencia de ancianos San Juan de Dios, donde los mayores aguardaban su bendición a las puertas del centro. La emoción y la ternura marcaron esta breve pero intensa parada.
Pasadas las 10:00 horas, la comitiva llegaba a la Puerta de la Mina, punto simbólico donde Lucena despide cada año a su Reina. Allí, el cantaor Antonio Nieto ofreció un sentido fandango lucentino a Nuestra Madre. Instantes después, numerosos romeros portaban ya sobre sus hombros a María Santísima de Araceli en el inicio del camino hacia el Santuario, acompañada por más de catorce carrozas y asociaciones engalanadas para la ocasión.
Aproximadamente a las 13:15 h, la Virgen hacía su entrada en la explanada del Santuario de Aras, culminando así una magnífica romería marcada por la entrega de su pueblo y el calor del sol y del corazón aracelitano.
María Santísima de Araceli permanece ya en su trono de Aras, donde todos los fieles podrán visitarla en el horario habitual de verano, celebrándose la Santa Misa dominical a las 11:00 horas, precedida del rezo del Santo Rosario a las 10:30 horas.
El horario de apertura del Santuario (vigente del 1 de junio al 10 de septiembre) es el siguiente:
Mañanas: de 8:30 h a 14:00 h
Tardes: de 18:00 h a 22:00 h
Miércoles cerrado por descanso del personal.
La Real Archicofradía quiere expresar su más profundo agradecimiento a todos los que han hecho posible esta romería: romeros, asociaciones, peñas, carrozas, cuerpos de seguridad, servicios de emergencias, y a todos los fieles que, un año más, han acompañado a Nuestra Madre con cariño, respeto y devoción.
La Junta de Oficiales de la Agrupación de Cofradías de Lucena, reunida en sesión ordinaria, este martes 27 de mayo, ha designado al lucentino Jaime Verdú Orellana, como Pregonero de la Semana Santa de Lucena para el año 2026.
Verdú Orellana, nacido en el año 1967, es licenciado en Derecho por la Universidad de Málaga desde 1990; abogado en ejercicio, ha dedicado gran parte de su vida a cultivar la literatura, contando en su haber con cuatro libros de poesía, un ensayo histórico y una obra de teatro.
Comprometido con el mundo cofrade ha participado en las Revistas del Torralbo, Silencio y Humildad, así como ofrecido distintas conferencias de tipo teológico. Creyente y devoto cristiano; al igual que amante de las costumbres y tradiciones lucentinas, se ha volcado, en la última década, en cargos directivos de distintas cofradías, habiendo sido Tesorero y Vicehermano Mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Valle y María Santísima de la Amargura, y actualmente ostenta el cargo de Secretario de la Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima del Mayor Dolor.
Por otro lado, también ha ostentado los cargos de Vicesecretario y Secretario de la Agrupación de Cofradías de Lucena. La experiencia pregonera de Verdú Orellana arranca en el año 2019 cuando tuvo el honor de ofrecer la Exaltación del Cristo del Valle, repitiendo como presentador, en el año 2021, en la Exaltación del escritor don Manuel Guerrero Cabrera.
Sus cualidades en la defensa de los principios cristianos, cofrades y santeros lo han hecho merecedor de esta distinción, que sin duda realizará con emoción y fe. El pregonero ha designado al estudiante de Grado en Derecho por la Universidad de Málaga, Jaime Verdú Martín como presentador.
El párroco de Santiago, Antonio Tejero Diaz, ha informado esta tarde de que "ante la extraordinaria afluencia de personas que, con motivo de la visita de Nuestra Madre, la Virgen de Araceli, están acercándose cada día a la Parroquia de Santiago, y dada también cierta "iniciativa popular" que ha surgido de forma muy espontánea —y persistentemente reiterada—, se ha considerado oportuno ampliar el horario de apertura del templo".
Así pues, a partir de mañana miércoles y también el jueves, la Parroquia de Santiago permanecerá abierta desde las 7:30 de la mañana hasta las 10:00 de la noche ininterrumpidamente, sin cerrarse al mediodía.
"Como párroco, no puedo más que alegrarme profundamente de ver este templo tan vivo, tan visitado, tan rezado. Que esta presencia mariana siga siendo motivo de encuentro con Dios, con la Virgen y entre nosotros", indica finalmente el sacerdote Antonio Tejero Díaz.
La reciente restauración de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli de Lucena ha permitido, además de devolver el esplendor a esta antigua talla, revelar valiosos datos sobre su verdadera historia y autoría, el más destacado que fue creado por el retablista Diego de Ramos a principios del siglo XVIII y no, como se atribuía hasta la fecha, por Pedro Muñoz de Toro y Borrego en el ecuador del siglo XIX.
La Cofradía Franciscana de Pasión ha presentado hoy domingo 2 de marzo, en su sede canónica la Iglesia Conventual Madre de Dios de los RR.PP. Franciscanos, la imagen titular de la misma recién restaurada cuyo complejo proceso de restauración y conservación, iniciado el pasado 15 de noviembre, se ha desarrollado en el taller montillano de los artistas Manuel Espejo Mármol y Miguel Ángel Sánchez Jiménez.
Tradicionalmente atribuida al imaginero lucentino Pedro Muñoz de Toro y Borrego, quien se pensaba que pudo realizarla en el ecuador del siglo XIX, el proceso ha permitido desmentir esta creencia y ha sacado a la luz una cronología mucho más rica y compleja, situando su hechura a comienzos del siglo XVIII.
Proceso de restauración y autoría
Así, la restauración ha permitido subsanar importantes daños estructurales y dotar a la imagen de una nueva peana, corrigiendo su disposición y anclaje sobre ésta. El proceso ha permitido descubrir hasta cuatro polícromías sobre la talla: la original de 1713, la atribuida a Andrés Cordón en 1804, la que realizase Pedro Muñoz de Toro y Borrego en 1840, aproximadamente, y la ejecutada por Manuel Luque Bonillo en 1996.
Además, ha sido posible recuperar su impronta primitiva, profundamente alterada durante una intervención efectuada entre 1995 y 1996. Por su parte, uno de los logros más destacados ha sido la eliminación de la repolicromía más reciente, dejando al descubierto la policromía aplicada por Muñoz de Toro en el siglo XIX. El proceso ha permitido, además, conocer la existencia de restos de otras dos policromías más antiguas, cuyo estado de conservación no ha posibilitado su recuperación: la original y otra aplicada durante una intervención a comienzos del XIX. Esto queda corroborado con el hallazgo en el interior de la mascarilla de la imagen de dos documentos manuscritos que arrojan nueva luz sobre su verdadera autoría.
Manuscritos encontrados en el interior de la mascarilla
El primero, firmado por Diego de Ramos en 1713, revela que este escultor y retablista granadino afincado en Lucena fue el verdadero autor de la imagen, realizada por encargo de Francisca Rosalía Curado, siendo hermano mayor de la Archicofradía del Carmen, entonces responsable de la imagen, Fernando Recio Chacón.
El segundo documento, fechado en 1804 y firmado por el imaginero lucentino Andrés Cordón, detalla una intervención significativa sobre la imagen, encargada por Francisco Curado y Fajardo. Según los estudios acometidos por los restauradores montilanos, esta intervención de manos de Cordón consistió en el retallado de algunas partes del rostro, la aplicación de ojos de cristal y dientes de marfil, y la aplicación de una nueva policromía, elementos que contribuyeron a la mejora estética de la obra.
Los mismos estudios han demostrado que Pedro Muñoz de Toro intervino la imagen a mediados del siglo XIX, dejando su impronta artística en la policromía algo que, con el paso del tiempo, condujo a la confusión sobre su autoría original. La falta de documentación previa hacía esta atribución errónea, corregida ahora gracias al hallazgo de estos valiosos escritos.
Ambos documentos han sido digitalizados y los originales protegidos para su mejor conservación. Igualmente, se han reintroducido cuidadosamente en el interior de la imagen junto a un nuevo escrito que documenta el proceso de restauración actual, creando así una cápsula del tiempo para las generaciones futuras.
Los trabajos de restauración han incluido un análisis fotográfico documental, limpieza químico- mecánica, la fijación de levantamiento en los estratos con riesgo de desprendimiento, cierre de grietas y fisuras, reintegración volumétrica del soporte, reintegración de la preparación, reintegración de la policromía, protección final, restitución de pestañas postizas de pelo natural, sustitución del sistema de cogida de la corona de espinas y sustitución de la peana. Resaltar que, en todo momento, los criterios de intervención se han regido por la mínima intervención, el máximo respeto a la obra original, la discernibilidad de la intervención y la reversibilidad de materiales.
Historia del Cristo de Medinaceli
La imagen, que en sus orígenes representaba a Jesús preso y pertenecía a la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen, pasó por diversas custodias antes de llegar a su sede actual. Conocida popularmente como ‘El Preso de los Villalta’, por haber sido venerado en el domicilio de la familia Fernández de Villalta, la imagen fue trasladada al convento de Santa Clara y, tras el cierre de este, al convento franciscano donde hoy recibe culto. Desde los años noventa, forma parte de la Cofradía Franciscana de Pasión y procesiona la tarde de cada Lunes Santo.
Próximos cultos a la Imagen
El proceso de restauración se ha sufragado, en parte, gracias a la ayuda para la Conservación del Patrimonio Local otorgada por el Ayuntamiento de Lucena y ha permitido no solo devolver la belleza primitiva a la sagrada imagen, sino que también ha recuperado un importante fragmento de la historia patrimonial y espiritual de Lucena.
Desde hoy, la imagen vuelve a exponerse al culto de todos los devotos y, entre los próximos cultos en su honor, está previsto su tradicional Solemne Triduo (días 5, 6 y 7 de marzo), el Solemne Besapié (7 de marzo) y un Solemne Vía Crucis previsto para el próximo 30 de marzo.
Al acto de presentación, conducido por el secretario de la Cofradía Franciscana de Pasión, Enrique Muñoz, han acudido el hermano mayor de la Cofradía Franciscana de Pasión, Jesús Ramírez, y los miembros de la junta de gobierno y vocalía de juventud de la misma; Fray Antonio Herrera, prior del Convento Madre de Dios de los RR.PP. Franciscanos; la edil de Patrimonio Histórico, Rosario Valverde, junto a otros miembros del equipo de gobierno municipal; representantes de la Agrupación de Cofradías de Lucena; el hermano mayor de la Cofradía Franciscana de Nuestro Padre Jesús Resucitado y Nuestra Señora de los Ángeles, con sede canónica también en el citado templo; y cuatro de los cronistas oficiales de Lucena, además de hermanos, devotos, cofrades, santeros, miembros de la comunidad franciscana y medios de comunicación junto a fotógrafos profesionales.
Sobre los restauradores
Manuel Espejo Mármol y Miguel Ángel Sánchez Jiménez son graduados en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, formando parte durante su etapa universitaria del Departamento de Pintura de la Facultad. Más tarde, lo harían igualmente en el Grado de Conservación y Restauración. Han formado parte del grupo de investigación de la Facultad de Bellas Artes, participando en diversas campañas de conservación y restauración en Sevilla, Úbeda y Zafra.
Entre las restauraciones llevadas a cabo, previamente han realizado para la Cofradía Franciscana de Pasión la restauración de María Santísima de Pasión y Ánimas, el pasado 2024, y de los Ángeles Pasionistas del grupo escultórico de la Virgen de Piedra. Además, destacan sus restauraciones de la imagen de Nuestra Señora de la O de Lucena y de su bendito niño, el Nazareno del Pino de Lucena, el niño Jesús de la Virgen Madre de la Parroquia del Carmen de Lucena, Nuestra Señora de las Penas y San Juan Evangelista de la Parroquia del Carmen de Lucena, Jesús Resucitado de Montilla, Nuestra Señora Madre Jesús de Montilla, o el conjunto de lienzos de la Iglesia de San Alberto de Sevilla, entre otros. Actualmente, se encuentran trabajando en la restauración de María Santísima de la Aurora de Lucena, el Señor de la Santa Cena de Montilla o el Santísimo Cristo del Mayor Dolor de Rute, entre otros.
