EL AYUNTAMIENTO Y LA POLICÍA LOCAL. CRONICA DE UN CONFLICTO INTERMINABLE. (Parte V: “El pesar por el bien ajeno”), por Fernando M. García Nieto

“La envidia y el odio van siempre unidos, se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto".                                                                              

Jean de la Bruyere (1645-1696).

 

 

Julio de 2013. En sesión extraordinaria de la Mesa General de Negociación, sin representación del SPPME porque no había concurrido a las últimas elecciones sindicales, se rechazaron las propuestas del equipo municipal de gobierno y de la sección sindical de CSIF para la modificación del complemento específico de la policía local. La Unión Sindical Obrera se opuso por considerar que aquel punto del orden del día era un amaño injustificado. Por su parte, UGT sugería la búsqueda de un consenso que evitase el conflicto entre la policía y el resto del personal del ayuntamiento, y propuso reconocer los mismos derechos económicos a todos los empleados municipales, fueran policías o no. Conste aquí que se estaba hablando de dinero para remunerar las condiciones específicas de cada puesto de trabajo, dificultad técnica, dedicación, incompatibilidad, responsabilidad, peligrosidad o penosidad (RD 861/1986, 25 de abril, art. 4.1).


Paralelamente se estaba elaborando para su aprobación un reglamento de productividad para todos los empleados municipales. Se acordó, en aquella misma mesa de negociación, la reserva de una partida presupuestaria de 220.000 € en concepto de complemento de productividad para el ejercicio de 2013, y se acordó otra reserva de fondos por importe de 51.000 € para cubrir eventuales modificaciones derivadas de una posible revisión de la VPT.  ¿De donde salía aquel montante? Como los lectores habrán supuesto, era parte de los ingresos que la policía había dejado de cobrar con la nueva jornada introducida por el gobierno central. Es decir, el equipo de gobierno que había recortado apresuradamente los ingresos de los policías locales sin ofrecer alternativa, en aquel momento se avenía a destinar la mayor parte de aquel ahorro a una productividad general para todos los empleados de su administración, bajo la presión y connivencia de algunos sindicatos de clase. En palabras de algún representante sindical de aquella mesa, se trataba de que todos los empleados municipales tuvieran reconocidos los mismos derechos. En mi opinión se trataba de quitar a unos pocos para repartir entre todos, lo que no parecía razonable cuando estos pocos no tenían equitativamente valoradas determinadas condiciones de su puesto de trabajo como la turnicidad, la peligrosidad y la penosidad.


Aquella decisión de la Mesa era legal, por lo dispuesto en la Ley de presupuestos generales para 2013, la Ley 17/2012, de 27 de diciembre, que en su artículo 22 prohibía cualquier incremento de las retribuciones del personal al servicio del sector público, y en el apartado siete del mismo artículo establecía una excepción para ...“adecuaciones retributivas que, con carácter singular y excepcional, resulten imprescindibles por el contenido de los puestos de trabajo, por la variación del número de efectivos asignados a cada programa o por el grado de consecución de los objetivos fijados al mismo”. Yo pongo en duda que esta decisión fuera legítima, justa y razonable. Sobre todo, si tenemos en cuenta los objetivos que se establecieron para percibir aquella productividad. En casos concretos se fijaron objetivos del tipo de “cerrar ventanas”, “apagar las luces” o “regar las macetas del ayuntamiento”, o tareas que se venían realizando habitualmente por estar incluidas en el catálogo de funciones de los puestos, por lo que aquella productividad fue una operación de maquillaje para justificar el reparto del ahorro, “conseguido” con la policía, entre el total de la plantilla municipal.


Y así, en aquel mismo mes de julio, la alcaldía hizo una propuesta de reforma provisional, que debía culminar en una nueva valoración de puestos de trabajo, para subsanar las deficiencias que una Comisión Técnica constituida al efecto había identificado en la VPT vigente en aquel momento, que databa del 2006. Aquella propuesta afectaba a distintos puestos de la plantilla municipal, entre los que se encontraban los puestos de la policía local sometidos a turnicidad, que podrían ver adaptado su complemento específico al turno de trabajo. Tal propuesta resulto aprobada en la mesa de negociación con los únicos votos en contra de USO.  


USO rechazó la propuesta del alcalde en todo cuanto supusiera una modificación del valor económico del específico, alegando, en lo concerniente a la policía local, que la propuesta del alcalde estaba más cerca de un fraude de ley que de las causas de excepción que contemplaba la referida Ley 17/2012. Esta sección sindical propuso que se reintegrase a la partida de Complemento de productividad la cuantía resultante de los 51.000 € que se habían reservado para eventuales variaciones del complemento específico, y solicitó una nueva VPT en la que estuvieran ausentes de sus trabajos “tanto políticos como sindicatos”.


Pues bien, en noviembre, la misma Unión Sindical Obrera solicitó la resolución del contrato menor de servicios suscrito, a propuesta del concejal delegado de Régimen Interior, con la empresa externa Formación y Consultoría de Organizaciones S.L, por un importe de 17.950 euros más IVA, para el estudio, documentación, análisis, descripción y valoración de los puestos de trabajo del Ayuntamiento, Patronato Deportivo Municipal y Gerencia Municipal de Urbanismo. Alegaban irregularidades y demoras por parte de la consultora, que el estudio de los puestos de trabajo no podía realizarse con desconocimiento de los trabajadores, debiéndose dar la oportunidad de efectuar alegaciones, y que se debía garantizar la confidencialidad de la información utilizada. Además, según este sindicato, se había prorrogado un contrato menor que por Ley no se podía prorrogar más allá del 31 de octubre.  
Posteriormente, previo contrato nuevamente, se elaboró el Manual de valoración de los puestos de trabajo, por otra empresa externa, ICSA, que fue presentado a la Mesa General de negociación, y dictaminado favorablemente por unanimidad de sus miembros, incluyendo a los representantes de USO. El SPPME aún no formaba parte de este órgano de negociación colectiva pues no había concurrido aún en unas elecciones sindicales.


En este periodo de tiempo, el 31 de marzo de 2015, el grupo municipal de Ciudadanos publicó en prensa local su opinión sobre el conflicto colectivo existente entre el Ayuntamiento y la Policía Local: … “Ciudadanos Lucena no entrará en victimizar a una parte y culpar a la otra, sin embargo, sí resulta necesario denunciar esta situación, al haber alcanzado la conclusión de que una vez más la mala gestión consistorial termina repercutiendo directa o indirectamente en la vida de los ciudadanos, quienes al margen de subidas o bajadas salariales de colectivos determinados, pagan sus impuestos y hacen posible que Lucena sea el lugar que es”… “Sin duda alguna, el Sr. alcalde debería haber previsto que esta sensación de injusticia que está viviendo el Cuerpo de la Policía Local podría repercutir negativamente en el funcionamiento de su ciudad y bienestar de sus vecinos. Desde Ciudadanos Lucena lamentamos que sea el pueblo quien paga los platos rotos de su administración”.  Posteriormente se pudo comprobar con los hechos que voy a relatar, que tampoco era la intención de esta formación política promover la solución del conflicto, quizás porque les interesaba la continuación de este como herramienta de desgaste contra el equipo de gobierno.


En abril del 2015 se constituyó un Comité Técnico de Valoración, cuyos miembros fueron designados por la alcaldía, para llevar a cabo la valoración de los puestos de trabajo, utilizando para ello el citado Manual. El comité estuvo integrado por un representante de la empresa ICSA, personal directivo de RRHH del Ayuntamiento, representantes de los grupos políticos, y de los distintos sindicatos, que a su vez eran empleados municipales. Esta vez sí estuvo representado el SPPME. Tras el trámite de alegaciones concedido para que aquellos trabajadores disconformes con la valoración del puesto que ocupaban pudieran pronunciarse, y la posterior resolución de estas reclamaciones, dicho comité hizo una propuesta de VPT a la Mesa General de Negociación para que fuera dictaminada y sometida, posteriormente, a su aprobación en el Pleno municipal.


En el Plenario de aquel mes abril, aprovechando una pregunta formulada por el grupo popular, el alcalde se defendió de la acusación por parte del colectivo de la policía, que le recriminaba su falta de compromiso en la solución de un conflicto, que duraba ya más de dos años: … “el que 'no cumple Juan Pérez' es porque no se alcanza un acuerdo. Y si se refieren a la productividad, yo les dije que estaba de acuerdo si todos los sindicatos del Ayuntamiento están de acuerdo y se ha demostrado que no"…"la solución, en mi opinión, es que si la valoración no se puede aplicar porque no se puede aprobar pues lo impide la ley, lo que sí se podrá hacer es dar nuevos criterios a la productividad, cuando se permita legalmente, y de manera proporcional a los resultados que arroje la valoración de puestos de trabajo"… "Que no me digan que yo no estoy cumpliendo, pues estoy actuando como creo que tengo que actuar, en defensa de los intereses del Ayuntamiento y de la ciudadanía".  
Ya en 2017, a finales, casi cinco años después del inicio de las movilizaciones de la policía, la Unión Sindical Obrera denunció que en el Proyecto de Presupuesto Municipal para el ejercicio 2018, el equipo de gobierno municipal había decidido desviar la cuantía que desde el año 2013 se había venido percibiendo por todos los empleados municipales, en aplicación del Reglamento de Productividad, a una partida denominada “Valoración de Puestos de Trabajo”. Presentaron cuatro reclamaciones a estos presupuestos, amenazando con la interposición de un contencioso en sede judicial. Solicitaron la nulidad de los acuerdos definitivos de aprobación de presupuesto y plantilla, y calificaron aquella nueva valoración de puestos de trabajo como … “una cesión injustificada del equipo de gobierno municipal a grupos de presión, para el desvío de los 800 euros anuales que de media hemos venido percibiendo en cumplimiento de los distintos programas incluidos en el Reglamento de Productividad, al bolsillo de unos pocos”.  


Por el grupo municipal de Ciudadanos se presentó en marzo de 2018, en un ejercicio más propio de “podemitas”, y obviando todo lo dispuesto por la ley para estos procesos, una moción para que con carácter previo a la aprobación plenaria de una nueva VPT, ésta fuera sometida a referéndum de todos los empleados públicos afectados, algo que no viene recogido en ninguna norma estatutaria de la función pública y que resultaba totalmente ajeno al proceso de valoración de puestos. Aquel movimiento fue un ejercicio de irresponsabilidad enorme, puesto que ellos debían haber formado parte del Comité de Valoración, como el resto de los grupos políticos, y sin embargo declinaron su asistencia a las sesiones de este, para posteriormente, delegar la decisión sobre su aplicación, que era su responsabilidad como representantes políticos, a los afectados por aquella VPT. Dicha moción fue dictaminada favorablemente con los votos a favor de Ciudadanos, Partido Popular, Izquierda Unida y concejal no adscrito, y fue posteriormente aprobada en el Pleno municipal, pasándose por el arco del triunfo el proceso de valoración legalmente establecido y menospreciando los meses de trabajo y miles de euros invertidos en él.

 
En julio del mismo año casi doscientos empleados del Ayuntamiento se constituyeron en “Plataforma de Afectados por la Valoración de Puestos de Trabajo”. La VPT había sido aprobada en la última Mesa General de Negociación, y estaba pendiente la celebración del referéndum entre todos los trabajadores públicos. Este colectivo mostró su disconformidad con la VPT, y tras su protesta silenciosa en el Pleno municipal, interpusieron un recurso contra el dictamen favorable de la Mesa General de Negociación. También remitió escritos a las comisiones ejecutivas provinciales de UGT y de Comisiones Obreras, sindicatos que junto al SPPME habían apoyado la propuesta de valoración de puestos de trabajo en la Mesa de Negociación, y también a los diferentes grupos municipales y al concejal no adscrito del Ayuntamiento de Lucena.  


Desde esta plataforma de trabajadores se redactó un “dossier” sobre la VPT, que pretendía poner de relieve una supuesta vulneración de los principios de equidad, objetividad y rigurosidad, que a su juicio, se habían producido durante el procedimiento de elaboración de este instrumento, que determinaba los complementos específicos de cada puesto de trabajo y marcaba diferencias salariales de hasta 3.000 euros al año, para algunos empleados, principalmente de la policía local y otros puestos intermedios, mientras que reducía el salario para otros.

 

Fernando M. García Nieto

  USO LUCENA. Negociaciones: “EL AMAÑO: crónica de la última Mesa General de Negociación” (usolucenaayuntamiento.blogspot.com)

  USO solicita la resolución del contrato con la empresa que realiza la valoración de puestos de trabajo del Ayuntamiento de Lucena | Noticias de Lucena en Sur de Córdoba (surdecordoba.com)

  https://www.lucenahoy.com/articulo/politica/opinion-a-proposito-de-las-protestas-de-la-policia-local-juan-perez-no-cumple-por-ciudadanos-lucena/20150331022440006876.html

  https://www.diariocordoba.com/lucena/2015/05/22/alcalde-responde-pleno-protestas-policia-37047664.html

  https://usolucena.wordpress.com/2018/03/10/nota-informativa-sobre-la-vpt/
 
  Aprueban una moción de Ciudadanos sobre Valoración de Puestos de Trabajo - Diario Córdoba (diariocordoba.com)


  Unos 200 empleados del Ayuntamiento de Lucena crean una plataforma contra las nuevas retribuciones (abc.es)

Aire de fe, por Julián Valle Rivas

El Señor escoge siempre a quien reza,
mas no con su boca, sino con toda el alma.

MANUEL GUERRERO CABRERA

 

aire de fe manuel guerrero cabreraRezar es un acto de fe que transciende la mera instrumentalidad semántica. No se reduce a un compendio léxico, sucesión de palabras que impulse un viento litúrgico, inspiración de mentes devotas con pretensiones unificadoras de criterios, aplicación unísona con reminiscencias protocolarias.


    Manuel Guerrero —ah, no podría cansarme de teclearlo— es versificando. Ungido por Dios con el don de la lírica, adapta la conciencia de la creencia en la divinidad en la seguridad de que, para entrar en comunión con Él, no es preciso seguir unos códigos simplificadores de un rito, armados artificiosamente en tiempos pretéritos de la humanidad, aunque por fidelidad cristiana no deba excusarlos, sino seguirlos y respetarlos. Por ello, sabedor de que la habilidad para la rima es una dádiva ofrecida por Su Generosidad, como hombre agradecido y deudor de Su Grandeza, Guerrero reza a Dios a través de versos erizantes, que estremecen el alma del creyente y elevan su fervor místico hasta el paroxismo espiritual, explosión de amor de y hacia Él.


    «Cuando falta el aire» (Independently Published, 2022) es un breviario poético, compilación guerrerense de devoción cristiana y comunicación con Su Divinidad, repertorio lírico de santas oraciones compuestas desde el amor y la fe, actitudes que el autor siente en lo más profundo de su existencia y exhibe con el orgullo de quien no esconde su religiosidad ni lo pretende, lo cual, en una época en la que la manifestación religiosa, siendo cristiana y siendo católica, se antoja nefasta reliquia con cierto tufillo a mediocridad (al margen, claro está, de la chabacanería folklórica que, tristemente, tienden a rezumar la Semana Santa y las fiestas patronales; malentendida manifestación religiosa generalmente aceptada y aplaudida, que vela la pasión y la adoración del verdadero cristiano), honra al rapsoda. Y Manuel Guerrero no se priva de mostrar al mundo su condición cristiana y su condición católica, no se priva de mostrar al mundo su honda entrega a Cristo, no se priva de mostrar al mundo la intimidad de su contacto con Dios, que el autor transmuta en sendos versos electrizantes, en chispas de vida y creación, en destellos de luz, exaltación y éxtasis.


    Son tres los libros que estructuran este breviario guerrerense, rosario de virtud y alabanza. «Revivir» reúne esa cercanía que preside la alianza del poeta con Cristo, lo introspectivo de su relación con Dios. De este modo, refleja Guerrero la miríada de estadios de la fe, asentimiento que el creyente adopta en función de sus medios: «… ¿Y si la fe / es recuerdo esencial para la vida? / Respirar cuando falta el aire… / […] / ¿Y si la fe es recuerdo indispensable / de Dios para la vida?»; «No te miro a los ojos desde hace mucho tiempo. / […] / No es por vanidad, no es, Señor, por arrogancia. / […] / No te miro a los ojos, pues no soy digno de ellos, / […] / y que se haga conmigo todo el amor que guarda / la fe de tu mirada»; «La fe es como el incienso: / fuego, polvo, humo y aire… / Y, sobre todo, aroma. / […] / El incienso es aroma de Cuaresma / y ofrenda al Señor. / […] / pues la fe es el oxígeno de Dios»; «La fe es como el tiempo / que se pone una venda / por ojos del recuerdo»; «Es la fe como el agua / que limpia y purifica / desde el pie hasta el alma». Pero también recuerda el autor esas madrugadas de Viernes Santo, amaneceres de dulce e incondicional contemplación cristiana («El cristal de tus ojos se quiebra con la noche»; «Cada vez que yo alumbro, las seis de la mañana / no es el principio sino el final del camino,»). Y continúa rezando, el poeta reza: «A veces me golpea un feroz desaliento, / […] / Entonces, cuando ocurre / […] / me recojo en tu nombre. / Tu espíritu de amor me revive, María»; «Solo a la verdad, / a la verdad temo. / […] / Por eso Te busco, / pues refugio encuentro»; «Señor, lo supiste: / la plata del tiempo / no tocaría tu sien,»; «¡Oh, reina redentora! / En las tinieblas, qué es luz, tu llama. / ¡Oh, fuerza alentadora!»; «A la cruz la han alzado las alas del sudario,». Admirable sentimiento fuerza la recreación de Guerrero en el lucentino Miércoles Santo, cuando el Cristo del Valle, al que «le pesa la fría tarde, / no la cruz ni la amargura / de que haya visto a Su Madre;», precede al Crucificado, que pasea por las calles acompañado de los acompasados golpes de los tambores enlutados, «aquel eco que retumba / ensordeciendo el color / de la luna, el repetido / toque llamando al silencio».


    Delicia lírica es el soneto guerrerense y con «Por qué te sigo» el autor brinda al lector una serie magistral de estos poemas en los cuales afronta tanto la duda y el temor de todo creyente («Yo no sé, mi Señor, por qué te sigo, / cuando la senda de dolor y pena / nos llevará al desprecio y la condena. / […] / Porque la necesidad es maliciosa, / tenaz, Señor, insisto en conocerte, / pues mi existencia es menos angustiosa») como su humildad («Te has postrado a mis pies para lavarlos, / […] / Debería postrarme yo, Señor;»). Todavía se preocupa Guerrero, en este bloque, por dedicar sus estrofas a unas aconsejables palabras para un ángel («Anima al hombre más desanimado. / Dale todo el latido del aliento, / […] / Alienta al hombre más desalentado. Dale todo el calor que el frío viento») y al grande nombre de María («Es tu nombre, María, verdadero / amor,… / […] / Es tu nombre dolor también, María,»). Queda completo este libro segundo con una sucesión de homenajes consagrados a Santa Teresa de Jesús, al Cristo Preso, a la Virgen de los Dolores, a Nuestra Señora de la Soledad y a María Santísima de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz.


    «Viacrucis», tercer libro de la colección, resulta un prodigio de la producción lírica. Versifica aquí Guerrero en catorce tankas los catorce pasos de Jesús camino al monte Calvario y hasta su crucifixión y sepultura. Prefiere el poeta, así, para su breviario lírico, las catorce Estaciones de la tradición dieciochesca, configurando un mosaico litográfico enmarcado en las níveas paredes del Cielo. Conmueven especialmente el espíritu el cuarto poema, que transpone en el verso el encuentro de Jesús con su Madre («María entiende / quién es y su misión. / Jesús comprende / el dolor de su madre. / Él es el Padre de todos»), y el undécimo, para el momento en el cual Jesús es clavado en la Cruz («La cruz soporta / el peso de Jesús. / También el mundo / soporta la injusticia / y el dolor de inocentes»).


    Y sin embargo, con «Cuando falta el aire», Manuel Guerrero no ha confeccionado un poemario destinado al cristiano en exclusiva, porque Manuel Guerrero, entusiasta lector bíblico, es, ante todo, lector. Confecciona, entonces, una obra universal, apta para cualquiera con el ánimo pletórico de amor a la Poesía, de fe en la Literatura, de devoción por el Arte.


Julián Valle Rivas

EL AYUNTAMIENTO Y LA POLICÍA LOCAL. CRONICA DE UN CONFLICTO INTERMINABLE. (Parte IV: La “huelga de celo”), por Fernando M. García Nieto

En junio de 2013 el concejal delegado de Personal, José Cantizani, en declaraciones públicas minimizaba los efectos de la supuesta “huelga de celo” que estarían protagonizando los miembros de la Policía Local. Respecto a aquellas declaraciones el SPPME reiteró que la decisión de llevar a cabo la “huelga de celo", término que considero poco acertado, como explicaremos a continuación, se había adoptado en asamblea por la amplia mayoría del colectivo como parte de medidas de protesta, y que …"esas medidas de protesta fueron las que determinaron que la partida de dinero, destinada a la productividad de la Policía Local , volviese al Capítulo de Gastos de Personal de los presupuestos , tal y como el Sr. Cantizani dijo a los medios”…  


Respecto a la afirmación de Cantizani de que era inviable cualquier incremento salarial debido a las limitaciones que imponía la ley de Presupuestos Generales del Estado, el sindicato indicó que …"incluso antes de constituirnos, se mantuvieron reuniones con el equipo de gobierno y los servicios jurídicos, haciéndoles ver que la adecuación salarial es viable dentro de la legalidad, no siendo nuestra situación un caso aislado, puesto que se le plantearon soluciones que se habían adoptado en otras ciudades y fruto de estos contactos se acordó el nombramiento de la constitución de la Comisión Técnica, que se encarga de la actual revisión de la valoración de los puestos, pese a que hubiésemos preferido que se hubiesen encargado a una empresa externa independiente, aun así, confiamos en que desempeñe su función de forma profesional e imparcial, en cuanto al estudio de las alegaciones que se presentaron con el respaldo prácticamente unánime de esta plantilla"…, y que …"los policías nunca han reivindicado un aumento salarial, como el señor Cantizani transmite a la ciudadanía, sino la adecuación justa de las retribuciones que se venían percibiendo en igualdad de condiciones con el resto del funcionariado"…, señalando también …"esperamos que estas líneas le sirvan al equipo de gobierno como confirmación del seguimiento de la huelga de celo, no sólo por este sindicato que representa a más de la mitad de la plantilla, si no por la amplia mayoría del Cuerpo, que la viene secundando"….  


En relación con este asunto, el SPPME interpuso denuncia penal contra la concejala M.ª del Mar Morales por un presunto delito contra el honor del colectivo policial, denuncia que no fue admitida a trámite y terminaría archivándose. La medida vino motivada por unas declaraciones de la delegada de Seguridad y Tráfico en relación con esta “huelga de celo” vertidas en distintos medios, en las que dejaba entrever la falta de justificación del incremento de denuncias interpuestas por los agentes. En respuesta a estas manifestaciones el sindicato explicó que el incremento excesivo de las multas pudo haber sido motivado por el acuerdo de la Junta de Gobierno Local celebrada el día 27 de noviembre del 2014, en la que se aprobó por unanimidad y en votación ordinaria: …”Que se realice una campaña informativa en los medios de comunicación locales indicando que se vigilará especialmente el aparcamiento sobre las aceras en las calles que han sido remodeladas, imponiendo las sanciones que correspondan y con la actuación de la grúa cuando sea necesario”... (Junta Gobierno Local Sesión Ordinaria 27 noviembre 2014 Pág. 11 de 28). Y recordó unas declaraciones públicas de Miguel Villa, edil de Urbanismo, en las que aludía a las instrucciones transmitidas a la Policía Local a fin de que «se esforzaran con el mayor celo posible en la prevención de estacionamientos en lugares prohibidos», en relación con las calles del centro.  


Pero ¿qué podemos entender por huelga de celo? ¿se puede catalogar aquella medida de presión del colectivo policial como “huelga”? Analicemos este concepto y el uso político que se hizo de aquella medida de acción sindical.


En el diccionario panhispánico del español jurídico encontramos la siguiente definición del citado concepto: Huelga de celo o reglamento: Ejecución minuciosa y reglamentaria del trabajo, que tiende a producir un retraso en el mismo. Esta huelga es constitutiva de acto ilícito o abusivo. Real Decreto Ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo, art. 7.  


Así, en el Real Decreto Ley 17/1977, art 7:
Uno. El ejercicio del derecho de huelga habrá de realizarse, precisamente, mediante la cesación de la prestación de servicios por los trabajadores afectados y sin ocupación por los mismos del centro de trabajo o de cualquiera de sus dependencias.


Dos. Las huelgas rotatorias, las efectuadas por los trabajadores que presten servicios en sectores estratégicos con la finalidad de interrumpir el proceso productivo, las de celo o reglamento y, en general, cualquier forma de alteración colectiva en el régimen de trabajo distinta a la huelga, se considerarán actos ilícitos o abusivos.  


Por otra parte, los policías tienen prohibido la realización de huelga por el art 6.8 de L.O 2/86 de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y cito: “Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no podrán ejercer en ningún caso el derecho de huelga, ni acciones sustitutivas del mismo o concertadas con el fin de alterar el normal funcionamiento de los servicios”.


Pues bien, si atendemos a lo dispuesto en las citadas normas legales, y haciendo una interpretación “retorcida” de las mismas, la acción llevada a cabo por los policías, y catalogada como “huelga de celo” por el SPPME y el equipo de gobierno, podría encontrarse fuera de la legalidad. Pero lo cierto es, y salvo mejor criterio letrado, que se estaría obviando, desde esta perspectiva, varios elementos clave para calificar esta acción como ilegal, y son los necesarios de “finalidad de interrumpir el proceso productivo”, “tendencia a producir un retraso”, “la alteración colectiva del régimen de trabajo” o “el fin de alterar el normal funcionamiento de los servicios”, todos ellos elementos que no se pueden identificar en un incremento de denuncias interpuestas.


Si a esto último agregamos que los agentes están obligados por ley a denunciar cuantas infracciones observen, en virtud del art. 87.1 del RDLeg 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que establece que “Los agentes de la autoridad encargados de la vigilancia del tráfico en el ejercicio de las funciones que tienen encomendadas deberán denunciar las infracciones que observen cuando ejerzan funciones de esa naturaleza”  , queda fuera de toda duda que los policías locales “deben” denunciar las infracciones que observen en el ejercicio de sus funciones, y que no lo hacen con una finalidad espuria, sino en cumplimiento de un deber impuesto legalmente. Todo ello elimina definitivamente la posibilidad de catalogar como huelga el aumento de resultados en las labores de vigilancia y control del tráfico, y las denuncias extendidas por las infracciones detectadas en aquellos días.


Por último, se debe hacer la observación de que la policía no denuncia a ningún infractor si no es en base a un hecho que reúna todos los elementos que integran el tipo de la infracción recogida en la normativa de tráfico, y que lo contrario supondría el archivo automático del expediente, exonerando de toda responsabilidad al conductor, y abriendo una vía para exigir la correspondiente responsabilidad al funcionario denunciante. Es decir, que un policía no se puede “inventar” de la nada una infracción de tráfico, y que los hechos denunciados siempre han de encontrar respaldo legal en la presencia real de una señal de tráfico o en una conducta real taxativamente recogida en la Ley de Seguridad Vial o sus reglamentos de desarrollo. En el caso contrario se estaría cometiendo un ilícito penal por parte del denunciante. Otra cosa es el desconocimiento que parte de la población, y algunos de nuestros políticos, tienen de la Ley, lo cual no les exime de su cumplimiento.


En el mes de marzo de 2015 el alcalde de Lucena, D. Juan Pérez, hizo pública una cifra de quinientas denuncias en seis días. Según nuestro regidor esa era la cantidad de “sanciones”, que no denuncias, impuestas por un reducido grupo de agentes de la policía local que había iniciado una serie de movilizaciones para reclamar al Consistorio mejoras salariales. Aquí hago un inciso para aclarar que la policía no impone sanciones, sino que pone en conocimiento de su autoridad infracciones a la norma para que él o el concejal delegado correspondiente, tras la tramitación de un expediente sancionador, imponga sanción. El propio alcalde, el concejal delegado de Personal, y la concejala delegada de Seguridad, comparecieron de urgencia, para anunciar que se habían solicitado a los mandos de la policía local aclaraciones para determinar las causas del incremento exagerado de denuncias por parte de un sector de la Policía Local.


Juan Pérez manifestó … «su malestar, indignación y tristeza» … por los acontecimientos que estaban sucediendo … «por parte de determinados agentes de la Policía Local, con actuaciones en lugares y horario poco habituales» …, y declaró que aquel … «celo excesivo en el cumplimiento de sus funciones policiales» … respondía … «a un empeño en conseguir mejoras retributivas» … pero que … «los ciudadanos no se merecen esta actitud» ...


Según el alcalde de Lucena, esta situación no era fruto de la actuación de todo el personal de la Policía Local sino de …“un reducido grupo”…, que aunque estaba en su derecho de solicitar mejoras salariales,…“está actuando de forma injusta”…, insistiendo en que las soluciones a tales reivindicaciones han de ser fruto del diálogo y negociación colectiva y no de actuaciones …“que toman a la ciudadanía como rehén de un conflicto laboral”…, con la intención de …“desprestigiar el trabajo del equipo de gobierno en plena campaña electoral”…    


Analicemos aquellas declaraciones. En primer lugar, el Ilmo. Sr alcalde insistió en que las acciones del colectivo eran para reclamar mejoras retributivas, obviando la causa real de aquel conflicto colectivo, y que ha quedado sobradamente explicado en anteriores entregas de esta serie de artículos, como es la reacción a una pérdida considerable de los ingresos familiares de los policías, y no una petición de aumento de sus salarios.


En segundo lugar, puntualizó que el incremento exagerado de denuncias estaba ocasionado por parte de determinados policías con actuaciones en lugares y horarios poco habituales. Ante esta afirmación hay que hacer la observación de que la norma de tráfico no hace distinciones geográficas u horarias para su aplicación, considerándose conforme a Derecho que la infracción haya sido cometida en cualquier lugar y a cualquier hora, y que, en todo caso, y si es conforme con el procedimiento sancionador, corresponde al órgano instructor del expediente valorar las circunstancias específicas de los hechos denunciados para fijar la cuantía de la sanción en su propuesta de resolución.


 Por otro lado, manifestó que los ciudadanos no se merecían la actitud de celo excesivo en el cumplimiento de las funciones policiales. Lo cierto es que el sentir y la demanda del ciudadano suelen ir en el sentido contrario a esta afirmación. La mayoría de la ciudadanía, que cumple la norma aunque a veces por desgracia le supone un sacrificio y una desventaja con respecto al infractor, y que lo hace garantizando con ello la convivencia de todos, que no puede existir sin el respeto de las leyes, suele quedar satisfecha cuando se corrige al infractor insolidario, y por eso demanda de su policía un mayor celo en el cumplimiento de sus funciones.


Por último, respecto a la “intención de desprestigiar el trabajo del equipo de gobierno en plena campaña electoral”, la vigilancia en el cumplimiento de la ley no debería suponer desprestigio para ningún gobierno, más bien al contrario. El alcalde planteaba de forma velada la posibilidad de que las denuncias de los agentes de tráfico podían decantar el sentido del voto de los ciudadanos, que podrían retirar su apoyo al equipo de gobierno en aquellas elecciones municipales del 2015. Pues bien, el resultado no certificó sus sospechas, el PSOE ganó aquellas elecciones en Lucena reforzando su posición respecto a la anterior legislatura, por lo que poco o nulo efecto tuvo en la intención de voto de los lucentinos el incremento de denuncias por parte de la policía local, y si lo tuvo, probablemente fue en el sentido contrario al insinuado desde el gobierno local. La citada “huelga de celo”, al final, no fue más que una llamada de atención sobre el conflicto colectivo que se convirtió en un instrumento más de la estrategia electoral del partido, hábilmente utilizada.  

Fernando M. García Nieto

http://www.surdecordoba.com/lucena/huelga-celo-la-policia-local
  Policías locales dicen que el aumento de multas es una «orden política» (abc.es)

  https://dpej.rae.es/lema/huelga-de-celo-o-reglamento

  https://boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1977-6061

  https://www.boe.es/buscar/pdf/1986/BOE-A-1986-6859-consolidado.pdf

  https://elderecho.com/caracter-obligatorio-de-las-denuncias-de-policia-local-en-materia-de-trafico

  Los policías locales de Lucena ponen 83 multas al día para que les suban el sueldo (abc.es)
  https://www.diariocordoba.com/cordoba/2015/03/14/alcalde-manifiesta-malestar-multas-37090105.html

  https://resultados.elpais.com/elecciones/2015/municipales/01/14/38.html

“LLEGAR A SER ALGO”, por Fernando M. García Nieto

el juramento del juego de pelota sieyesEmmanuel-Joseph Sieyès, el abate Sieyès, francés, nacido en 1748, fue político, eclesiástico, ensayista, académico, y uno de los teóricos de las constituciones de la Revolución francesa y de la era napoleónica. Inició carrera eclesiástica por influencia familiar y llegó a obispo de Chartres. Pero su vocación le llevaría irremediablemente a la política.


En 1788, un año antes de la Revolución publicó dos opúsculos que le llevarían a la fama inmortal; “Ensayo sobre los privilegios” y “¿Qué es el tercer estado?”.


Fue uno de los artífices de la Asamblea Nacional y el inspirador del juramento del Juego de Pelota. Después consiguió sobrevivir al Terror a pesar de sus posturas moderadas. Fue respetado por Napoleón, que le guardó las distancias, pero sufrió el destierro con la restauración borbónica de Luis XVIII, ya que había votado a favor de la ejecución de Luis XVI. Regresó a Francia en 1830 tras la caída de Carlos X y el advenimiento de Luis Felipe de Orleans como nuevo rey. Murió apaciblemente seis años después, siendo ya un octogenario.


En su obra más famosa planteaba tres preguntas: “¿Qué es el tercer estado? Todo. ¿Qué ha sido hasta ahora en el orden político? Nada. ¿Qué pide? Llegar a ser algo” …


Según el abate la subsistencia de la nación era posible gracias al trabajo y la administración, y todo el primero y la mayor parte de la segunda recaían en los hombros de los no privilegiados, aquellos que no pertenecían a la nobleza o el clero, el tercer estado, casi la totalidad del cuerpo social, el Pueblo. Hasta aquel momento, contestando a la segunda pregunta, había estado privado de la posibilidad de acceder al poder, careciendo de derechos políticos.


Y lo anterior nos lleva a la respuesta a la tercera interrogante. El tercer estado pedía contar para el destino de la patria. Esto es, llegar a tener influencia igual que la de los otros dos estamentos, que sus votos contaran como los de los otros dos grupos juntos, y elegir a sus propios representantes en los Estados Generales. El pueblo también demandaba un sistema fiscal con mayor equidad que no lo cargase de impuestos para mantener a los otros dos estamentos parasitarios, y una Constitución que se inspirase en la inglesa y su monarquía parlamentaria.


Pero para lograr este acto de justicia el tercer estado tendría que luchar por él y conquistarlo, por el interés común. Y no tardaría mucho, en julio de 1789 fue proclamada la Asamblea Nacional Constituyente. En estas ideas de Sieyès observamos una clara influencia de la sensibilidad ante la injusticia característica de Rousseau, unida a su propia voluntad decidida de acción, que el abate puso en juego en cuanto tuvo oportunidad, dejando su impronta para la eternidad en la Historia de la humanidad.

 

Fernando M. García Nieto

«Mank», por Julián Valle Rivas

mank ciudadano kane orson welles gary oldman herman mankiewicz«Lo que antes era un castillo sobre una colina es ahora un recuerdo de lo que fue. A solas en su decadente e inacabado palacio del placer, apartado, apenas visitado y nunca fotografiado, podemos ver a un anciano en batín, fumando en pipa, sentado solo junto a su piscina. Hay papeles arrugados desperdigados a sus pies…».


    Con estas palabras comenzaba, o se supone que debía comenzar, la mayor obra de arte cinematográfico de todos los tiempos: «Ciudadano Kane». Al menos, eso es lo que nos cuenta Jack Fincher en el guión que dejó escrito antes de su fallecimiento en 2003. Sería su hijo David quien, en 2020, de la mano de Netflix, estrenaría el largometraje que ideó su padre: «Mank». Quizá, por razones obvias, ni a Paramount ni a MGM, y puede que tampoco a Warner Bros, les ilusionara el proyecto. Así que David Fincher hubo de aguardar a la eclosión definitiva de las plataformas, que llevaban tiempo clamando por un hueco en la Academia, auspiciadas por la amarga realidad de la pandemia, desgarradora quiebra en la historia de la humanidad. Y logró realizar la película que imaginó su padre y conseguir el favor de la crítica y recibir el aplauso de gran parte del público y ser nominada a ciertos premios y partir hacia el limbo de los olvidados, paraíso de los merecedores de la gloria.


    Jack Fincher elaboró un guión acerca del proceso de redacción, precisamente, del guión de la película de Orson Welles. Excusa o justificación literaria que sirvió al escritor para narrar un periodo tumultuoso en la vida de su creador Herman J. Mankiewicz, descendiente de inmigrantes judíos alemanes y hermano mayor de Joseph L. Mankiewicz (sobre el que ya tecleé por esta casa). En 1892, el padre, Franz, emigró hacia los Estados Unidos, donde conoció y se casó con otra inmigrante, Johanna, y trabajó como profesor. En el Nueva York de 1897, nació Herman. Siempre vinculado al mundo de la edición y el periodismo, decidió alistarse como piloto de aviones, durante la Gran Guerra, destino que se vio obligado a cambiar por los Marines de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses (AEF), al sufrir mareos en altura. Terminado el conflicto bélico, dirigió el servicio de noticias de la Cruz Roja en París, hasta su regreso a los Estados Unidos, donde contrajo matrimonio con Sara Aaronson, para residir de nuevo en el extranjero, en Berlín, durante un trienio. De vuelta a su tierra natal, dedicó unos años a la sección política del Chicago Tribune, pero no pudo resistirse al auge cinematográfico y se trasladó a Hollywood, para dedicarse a escribir guiones de la mano de la Paramount de David O. Selznick. El alcoholismo nublaría su vida a perpetuidad, aunque pronto marcó un estilo propio, fruto de su extrema creatividad, su elevado nivel intelectual y su humor mordaz, e inició, a través de unos míticos telegramas («Ven de inmediato. Hay millones por hacer y tu única competencia son unos idiotas»), una campaña de captación de escritores neoyorkinos, a la que incorporó a su hermano Joe, con quienes, víctimas del crac económico, fundó un esperpéntico equipo. Fue por intermediación de uno de aquellos compañeros, Charles Lederer, que inició la relación con la pareja formada por Marion Davies (tía de Lederer) y el todopoderoso magnate de los medios de comunicación William Randolph Hearst… Y aquí arranca la película de los Fincher… Más o menos…


    En realidad, el largometraje parte del año 1940, en el cual un descollante Orson Welles, de 24 años, estrella rutilante del momento, contrata los servicios de un Herman Mankiewicz vencido por el alcoholismo y repudiado por Hollywood, a quien unas deudas excesivamente onerosas y una lengua excesivamente suelta han relegado al rincón oscuro de los apestados. Welles ha aceptado la invitación de una RKO igualmente en apuros, que le ha otorgado absoluta carta blanca para la producción de un filme, y es consciente sobre qué película quiere rodar, sobre quién se inspirará y, fundamentalmente, sabe a quién acudir para escribir el guión. Recluye, entonces, a un Mankiewicz todavía convaleciente por un accidente de coche, al cuidado de una enfermera, auxiliado por una secretaria y con veto de alcohol, para que escriba un guión en noventa días, que la productora reducirá a sesenta. Las analepsis, procedentes del año 1930, se irán sucediendo a lo largo del metraje, intercalándose en el desarrollo creativo del escritor, con el objetivo de explicar al espectador aquellas escenas de la vida del protagonista que le han conducido al momento cronológico y al estado personal de salida. Su enamoramiento platónico de Marion Davies, la estima de Hearst, los desequilibrios sociales de la crisis económica, el auge del fascismo (él mismo ayudaría a muchos alemanes a huir), las intrigas políticas, el uso de los medios de comunicación para la difusión de noticias falsas, el hipócrita y deleznable carácter de Louis B. Mayer, con sus manipulaciones y fraudes, los desaires que sufrió de los profesionales del sector, el suicido de su amigo Shelly Metcalf, consumido por el remordimiento… Su tendencia ineluctable a la autodestrucción. Finalmente, concluye un guión de trescientas veintisiete páginas, que Welles se encarga de reducir a la mitad, atribuyéndose una coautoría que lo enemista con Mankiewicz, pues ha subscrito un contrato de compra que el escritor, encandilado por la magnitud de su obra, se empecina en deshacer. Las constantes visitas de su amigo, el productor John Houseman, y las posteriores de su hermano Joe y de la mismísima Marion, todos ellos preocupados por las repercusiones, no persuaden al autor de prescindir de su obra, por la que Mankiewicz y Welles obtienen el Óscar al Mejor Guión Original.


    Por el contrario, «Mank» ni siquiera fue nominada en esta categoría, ni la película ni el director ganaron el Óscar en sus respectivas, prefiriéndose a la verrugosa «Nomadland» y a la contemplativa Chloé Zhao. Sí triunfó una excelente fotografía en blanco y negro, que empleó la luz con soberbia, y un cuidado diseño de producción, que se preocupó por reubicar la visión del espectador en los años 40, incluida la evidencia del recurso del retroproyector y el fundido a negro. Sin embargo, el largometraje suma una admirable interpretación de Gary Oldman, una banda sonora en consonancia con la producción, un escrúpulo por el detalle (llamativa la aparición de los antiguos círculos negros, indicativos del cambio de rollo) y un desmedido amor por el cine.


    «Mank» no es una biografía de Herman J. Mankiewicz, y no lo pretende, porque, como Jack Fincher supo dramatizar a la perfección en boca del protagonista: «No puedes plasmar la vida de un hombre en dos horas. Como mucho, transmitir una impresión de ella».


Julián Valle Rivas

Más vale prevenir que curar, por Vicente Dalda García-Taheño

maquedano1Como la experiencia nos indica y todos conocemos, año tras año, tras el calor llegan las tormentas y con ellas las aguas torrenciales sobre nuestra ciudad. Se construyeron las presas y canalizaciones en el arroyo Maquedano con la finalidad de evitar las riadas, pero también la reciente experiencia nos demuestra que si no se mantienen no funcionan y anegan Lucena, amén de que hay que reparar los daños y extraer de las conducciones hasta un termo calentador.

 

Pues bien, esto sucede por la falta de mantenimiento del Maquedano. Cuando era concejal siempre lo recordaba en el pleno de julio, ahora que no lo soy lo recuerdo en este sencillo artículo de opinión, al que acompaño reportaje fotográfico del día 28 de julio de 2022. Es mi exclusiva finalidad evitar lo que sucedió.maquedano2maquedano10maquedano9maquedano7maquedano6maquedano5maquedano8

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